La joven Annie Ramos, de 22 años y esposa de un sargento del Ejército, recuperó su libertad tras permanecer
cinco días bajo custodia migratoria. La pesadilla comenzó cuando agentes de ICE
la arrestaron en una base militar mientras tramitaba sus beneficios como cónyuge de un soldado.
Aunque Ramos porta ahora un monitor electrónico, su abogado
busca regularizar su estatus en el país que ella considera su hogar desde bebé, tras una movilización política que llegó hasta Seguridad Nacional.