La esperanza de volver a abrazar a su hermana duró poco. Kelly Ocampo creyó que, después de semanas de incertidumbre, María Alejandra Gómez-Quiroz, una joven colombiana de 21 años y cinco meses de embarazo, finalmente saldría del centro de detención migratoria de Dilley, Texas.
Una mujer colombiana embarazada fue detenida por ICE en Texas y engañada por un abogado con una supuesta fianza
María Alejandra Gómez-Quiroz, de 21 años y con cinco meses de embarazo, lleva más de 40 días bajo custodia migratoria en Dilley, mientras su familia enfrenta las consecuencias de un engaño y busca una salida para reunirse con ella.
La familia había reunido más de 3,000 dólares para pagar a quien creían que era un abogado de inmigración. Una carta con membrete del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos ( ICE) parecía confirmar que la fianza había sido aprobada. Pero la liberación nunca ocurrió.
Una carta que parecía traer buenas noticias resultó ser un engaño
El documento llegó el mes pasado, cuando María Alejandra llevaba ya varias semanas bajo custodia. El supuesto abogado había recibido de la familia más de 3,000 dólares y posteriormente les entregó una notificación que aparentaba ser oficial, de acuerdo con ABC News.
El escrito aseguraba que la fianza migratoria había sido pagada correctamente mediante un mecanismo autorizado por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ( DHS). Para Kelly Ocampo, aquello significaba que la espera estaba por terminar. Pasaron los días y María Alejandra siguió detenida en Dilley.
Con el paso del tiempo, la familia descubrió que el pago no había servido para conseguir su libertad y que la persona a la que habían entregado sus ahorros presuntamente no era quien decía ser. “Fue una estafa”, contó Kelly al citado medio.
La familia asegura que gastó todos sus ahorros en el intento de sacar a la joven del centro de detención. Según Ocampo, su hermana lleva más de 40 días detenida y permanece separada de su familia mientras avanza su proceso migratorio.
De Colombia a un centro de detención en Dilley
Antes de llegar a Dilley, la historia de María Alejandra Gómez-Quiroz había comenzado lejos de Texas. Kelly Ocampo contó que su hermana y su pareja dejaron Colombia mientras escapaban de la violencia de una guerrilla y que su intención era solicitar asilo en Estados Unidos.
Gómez-Quiroz fue detenida por la Patrulla Fronteriza en junio. Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional informó que la joven embarazada fue declarada culpable de entrada ilegal el 6 de julio y continúa bajo custodia del ICE mientras se resuelve su proceso de deportación.
Su caso ocurre en un momento de especial atención sobre las condiciones de las mujeres embarazadas detenidas en Dilley. Legisladores señalaron al citado medio que el centro alberga a más de 500 personas y que, entre ellas, hay cuatro mujeres embarazadas.
La situación también coincide con una orden de un juez federal de California que estableció la designación de un perito especial y un supervisor independiente para revisar, entre otros aspectos, cuánto tiempo permanecen detenidas las personas en Dilley y si se cumplen los acuerdos judiciales previos.
Embarazada y todavía bajo custodia
Organizaciones defensoras de los inmigrantes han cuestionado la detención de mujeres embarazadas y han señalado una directiva del ICE que establece que la agencia no debe arrestar, detener o mantener bajo custodia a personas que se sabe que están embarazadas, en posparto o amamantando, salvo en circunstancias excepcionales.
La orden judicial también contempla la supervisión del acceso a una atención médica adecuada dentro del centro.
En el caso de María Alejandra Gómez-Quiroz, la familia está especialmente preocupada por los dolores en la parte baja del abdomen que, según Kelly Ocampo, la joven ha presentado durante su embarazo.
El DHS afirma que existe una práctica de larga duración para proporcionar atención médica integral desde el momento en que una persona ingresa bajo custodia del ICE y rechazó previamente señalamientos sobre una atención médica deficiente en el centro, pero para su familia, la espera continúa.
Kelly Ocampo asegura que su hermana se encuentra muy deprimida y que su madre está desesperada. Mientras la familia intenta enfrentar las consecuencias de la presunta estafa y encontrar una salida para la joven, María Alejandra permanece en Dilley, embarazada de cinco meses, a la espera de que se resuelva su situación migratoria.








