El Departamento de Justicia de Estados Unidos inició el proceso para revocar la ciudadanía estadounidense a 4 0 personas naturalizadas, mediante demandas presentadas ante distintos tribunales federales entre el 21 de agosto y el 2 de octubre de 2026. De acuerdo con la dependencia, se trata del mayor número de expedientes de revocación de ciudadanía presentados en un solo periodo durante la administración de Donald Trump.
El gobierno de Trump inicia un proceso para quitar la ciudadanía a 40 naturalizados acusados de delitos graves
Los casos involucran a personas acusadas o condenadas por delitos graves, entre ellos actuar como agentes de gobiernos extranjeros, homicidio voluntario y delitos sexuales agravados contra menores o personas con discapacidad.
Los casos involucran a personas acusadas o condenadas por delitos graves, entre ellos actuar como agentes de gobiernos extranjeros, homicidio voluntario y delitos sexuales agravados contra menores o personas con discapacidad. El Departamento de Justicia sostiene que los involucrados habrían ocultado información relevante o proporcionado declaraciones falsas durante sus procesos de naturalización.
Los expedientes presentados por el Departamento de Justicia incluyen a personas originarias de al menos 20 países, de acuerdo con la información de los casos. Entre los países de origen aparecen México, Pakistán, China, Afganistán, Egipto, Filipinas, Nigeria, Ghana, Cuba, Colombia, India, Perú, Venezuela, Sierra Leona, Haití, Irán, Camboya, Canadá, Nepal y Camerún.
La Ley de Inmigración y Nacionalidad permite revocar la ciudadanía de una persona naturalizada cuando se demuestra que esta fue obtenida ilegalmente o mediante el ocultamiento deliberado de información relevante o declaraciones falsas. La revocación requiere un procedimiento judicial y no implica que la ciudadanía pueda ser retirada automáticamente por una acusación o condena penal.
El fiscal general Todd Blanche calificó la medida como el mayor esfuerzo de revocación de ciudadanía en la historia moderna, mientras que el fiscal general adjunto Brett A. Shumate afirmó que el Departamento de Justicia continuará utilizando este mecanismo contra personas que, según sus expedientes, hayan obtenido la ciudadanía mediante engaño.
El gobierno de Trump convierte en una prioridad la desnaturalización en ciertos casos
Aunque la administración de Donald Trump ha convertido la desnaturalización en una prioridad y ha presentado cientos de demandas desde enero de 2025, el mecanismo no es nuevo. La ley estadounidense permite revocar la ciudadanía obtenida mediante fraude, ocultamiento de información relevante o declaraciones falsas durante el proceso de naturalización.
El propio Departamento de Justicia ha llevado casos de este tipo durante administraciones anteriores: por ejemplo, durante el primer gobierno de Trump se obtuvieron revocaciones de ciudadanía contra personas que habían ocultado delitos sexuales, cometido fraude o utilizado identidades falsas.
La diferencia actual de esta medida está en la escala. El Departamento de Justicia informó en agosto de 2026 que había presentado 123 demandas civiles de desnaturalización desde el 20 de enero de 2025, la cifra más alta registrada hasta entonces; en julio anunció además que había iniciado acciones contra 10 personas y calificó la estrategia como el mayor esfuerzo de desnaturalización de la historia.
Y ahora, este 5 de octubre, el Departamento de Justicia anunció otras 40 demandas de desnaturalización, presentadas entre el 21 de agosto y el 2 de octubre, lo que describió como el mayor volumen de casos presentado en un solo periodo durante la administración Trump.








