La investigación por la muerte de una mujer y su bebé en las aguas de Nueva York terminó llevando a los agentes migratorios hasta Manuel Ernesto Hernández-Umana, un salvadoreño de 46 años que ahora está bajo custodia del Servicio de Inmigración y Aduanas ( ICE) de Estados Unidos, quien además enfrenta cargos federales por la muerte de dos pasajeros.
ICE arresta al capitán del barco que volcó en Nueva York y provocó la muerte de una madre y su bebé
El hombre, originario de El Salvador, quedó bajo custodia de las autoridades migratorias luego de una investigación sobre las condiciones en que operaba la embarcación y las circunstancias del accidente ocurrido el 8 de agosto.
Hernández-Umana era quien estaba al mando de la embarcación que naufragó el pasado 8 de agosto de 2026 en el puerto de Nueva York. A bordo viajaban 14 personas, cuatro más de las permitidas, cuando el bote se volcó y todos terminaron en el agua.
Entre ellos estaban una mujer de 27 años y su bebé de apenas cinco meses. Ambas fueron rescatadas, pero no sobrevivieron.
El caso que comenzó como una investigación por un accidente marítimo tomó después otra dirección. El Servicio de Investigación de la Guardia Costera indagó las circunstancias del naufragio y, durante esas pesquisas, las autoridades determinaron que Hernández-Umana se encontraba ilegalmente en Estados Unidos.
Fue entonces cuando entró en escena el ICE. Su oficina de Operaciones de Detención y Deportación arrestó al hombre, quien ahora permanece bajo custodia migratoria mientras avanza el proceso derivado del naufragio.
Así ocurrió la tragedia en el puerto de Nueva York
La noche del 8 de agosto, Hernández-Umana conducía una embarcación utilizada para realizar excursiones con pasajeros que habían pagado por el recorrido.
De acuerdo con la acusación federal, el bote no contaba con las autorizaciones necesarias para transportar pasajeros a cambio de dinero y tampoco tenía la certificación requerida para ese tipo de operación. Además, el barco tenía capacidad máxima para 10 personas, pero llevaba 14.
Entre los pasajeros estaba una bebé de cinco meses que, según los fiscales, no llevaba un chaleco salvavidas y cuya talla tampoco estaba disponible entre los equipos de seguridad de la embarcación.
Cuando el bote se volcó, los pasajeros fueron arrojados al agua. Otras embarcaciones, junto con unidades de la Guardia Costera, la Policía de Nueva York y los bomberos de la ciudad, acudieron para auxiliar a los sobrevivientes.
La mujer y su hija fueron recuperadas inconscientes. Los equipos de emergencia intentaron reanimarlas y las trasladaron a un hospital de Brooklyn, pero ambas fueron declaradas muertas. Hernández-Umana y los otros 11 pasajeros sobrevivieron.
De la investigación por el accidente marítimo a ser detenido por ICE
La pesquisa no terminó con el rescate. La Guardia Costera continuó investigando al operador y, de acuerdo con las autoridades, confirmó que su permanencia en Estados Unidos era ilegal.
Hernández-Umana dijo a los investigadores que había ingresado al país por Texas en 2007. También habría reconocido que mintió a un agente de Aduanas y Protección Fronteriza al identificarse falsamente como ciudadano estadounidense para poder entrar. Su situación migratoria llevó a ICE a detenerlo.
Ahora el caso tiene dos caminos paralelos. En el ámbito penal, Hernández-Umana fue acusado de dos cargos de mala conducta y negligencia como oficial de una embarcación con resultado de muerte. En el migratorio, ICE mantiene su custodia y el Departamento de Seguridad Nacional ( DHS) ha señalado que busca su expulsión de Estados Unidos una vez que concluya el proceso judicial.
La investigación que comenzó con un bote volcado en el puerto de Nueva York terminó, así, descubriendo también la historia migratoria de su operador. Para las autoridades estadounidenses, el arresto de ICE representa el siguiente capítulo de un caso que dejó como saldo la muerte de una madre y su bebé.








