En solo 38 días,
el Ejército estadounidense destruyó la Marina y la Fuerza Aérea del régimen iraní, eliminando su capacidad de fabricar armas nucleares. La vocera Karoline Leavitt confirmó que la Operación Furia Épica alcanzó más de 13,000 objetivos, obligando a Irán a solicitar una tregua tras quedar sin opciones militares. Esta
victoria histórica permite a Estados Unidos negociar desde una posición de
fuerza absoluta para garantizar la paz en el Medio Oriente.