La vocera Karoline Leavitt desmintió las versiones de los medios estatales iraníes y aseguró que la
Casa Blanca mantiene la exigencia de una apertura inmediata y segura del paso marítimo. Según la administración,
el tránsito de barcos continúa y las comunicaciones privadas de Teherán contradicen sus amenazas públicas. Leavitt detalló;
"Lo que ellos están diciendo públicamente es diferente a lo que está ocurriendo privadamente... estos informes públicos son falsos".