Una jornada de extrema tensión se vivió en un
centro penitenciario para mujeres en Guatemala. Lo que inició como una
protesta por la falta de agua y la exigencia de renuncia de la directora del penal, escaló rápidamente. La policía intervino, sin embargo,
más de 20 bebés y menores de edad que conviven con sus madres quedaron expuestos a gas lacrimógeno.