Un ciudadano guatemalteco de 43 años falleció el pasado sábado 24 de octubre de 2026 mientras se encontraba bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en California, según informó la propia agencia federal a través de un comunicado emitido este martes.
Muere un inmigrante guatemalteco bajo custodia de ICE en San Diego; exigen investigar el caso
Un inmigrante guatemalteco murió bajo custodia de ICE en el centro de detención de Otay Mesa, en San Diego. Es la séptima muerte registrada en instalaciones migratorias de California durante la administración Trump.
El fallecido fue identificado como Roberto Jiménez Gutiérrez. De acuerdo con el informe oficial, el deceso ocurrió por la mañana en las instalaciones del Centro de Detención de Otay Mesa, ubicado en San Diego. Hasta el momento, las autoridades no han revelado las causas de la muerte.
En el comunicado, la agencia informó que el personal médico del centro llegó rápidamente e inició maniobras de reanimación. También solicitó apoyo de los servicios de emergencia, que continuaron los esfuerzos para salvarle la vida. Sin embargo, la persona fue declarada muerta en el centro médico.
Más de 40 minutos de maniobras de reanimación
De acuerdo con la cronología difundida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, alrededor de las 11:31 horas del 24 de octubre, el personal del centro observó a Jiménez en la celda de seguridad que tenía asignada e intentó despertarlo al notar que no respondía.
Los trabajadores contactaron al equipo médico, declararon una emergencia y llamaron al 911. Aproximadamente a las 11:38 horas comenzó la reanimación cardiopulmonar.
Los paramédicos del Departamento de Silvicultura y Protección contra Incendios de California llegaron a las 11:52 horas y continuaron las maniobras. A las 12:23 horas, uno de ellos declaró muerto a Jiménez.
La causa de la muerte de Jiménez continúa sin esclarecerse. La autopsia y la investigación en curso deberán determinar qué ocurrió en el centro de detención de San Diego, donde permanecía bajo custodia federal a la espera de su deportación.
Su historial migratorio y judicial, según ICE
La muerte de Jiménez ocurrió mientras esperaba ser deportado a México, país al que había sido enviado en ocasiones anteriores, de acuerdo con el historial migratorio divulgado por ICE.
La agencia señaló que se desconoce cuándo y por dónde ingresó inicialmente a Estados Unidos. Según su informe, entró al país sin haber sido admitido, inspeccionado ni puesto en libertad condicional por un funcionario de inmigración.
El 23 de octubre de 2006, un juez de inmigración ordenó su deportación a México y las autoridades ejecutaron la medida ese mismo día. Jiménez fue deportado nuevamente en marzo y abril de 2008, después de otros encuentros con las autoridades migratorias y de que se reinstaurara su orden de expulsión.
En noviembre de 2016, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) lo detuvo en el puerto de entrada de Paso del Norte, en El Paso, Texas. Posteriormente, fue liberado mientras se esperaba una posible revisión de su solicitud de alivio migratorio ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS). Según ICE, Jiménez no se presentó a la cita correspondiente.
Su último encuentro con las autoridades migratorias ocurrió el 9 de octubre de 2026, cuando agentes de la Oficina de Operaciones de Ejecución y Deportación (ERO) de San Diego lo localizaron durante operativos de control migratorio en Escondido, California. Tras ese encuentro, reinstauraron su orden final de deportación y lo trasladaron al Centro de Detención de Otay Mesa, donde permaneció hasta su fallecimiento, 15 días después.
La agencia informó que Jiménez tenía una condena de julio de 2024 por vender alcohol a un menor de edad. Su historial también incluía arrestos previos por agresión a su cónyuge, violación de una orden judicial, abuso infantil, alteración del orden público, proporcionar identificación falsa a un agente del orden y estar bajo la influencia de drogas.
ICE no vinculó estos antecedentes con su muerte ni presentó una conclusión sobre las circunstancias médicas que la provocaron.
Tras el fallecimiento, la agencia federal indicó que realizó las notificaciones correspondientes a las autoridades federales. La dependencia también informó a los familiares de Jiménez y al Consulado de Guatemala.
ICE suma 61 muertes bajo su custodia en la actual administración
La muerte de Roberto Jiménez Gutiérrez se suma a los fallecimientos registrados en centros de detención migratoria de Estados Unidos durante la administración de Donald Trump. Con su caso, la cifra de personas que han muerto bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas desde el inicio de ese periodo asciende a 61.
Un día antes, el viernes 23 de octubre de 2026, Luis Sandoval, un ciudadano salvadoreño de 48 años, falleció mientras se encontraba recluido en el Centro de Procesamiento D. Ray del ICE, en Folkston, Georgia. De acuerdo con los informes iniciales de la agencia migratoria, las investigaciones preliminares apuntan a que Sandoval se habría quitado la vida dentro de las instalaciones federales.
El fallecimiento de Jiménez elevaría a 30 el número de muertes registradas bajo custodia del ICE durante el año calendario 2026, que se suman a las 31 reportadas en 2025. Sin embargo, al contabilizar los decesos por año fiscal estadounidense, que va del 1 de octubre al 30 de septiembre, las cifras se distribuyen entre dos periodos: el Año Fiscal 2026 y el recién iniciado Año Fiscal 2027, al que corresponden los casos más recientes de octubre.
Las cifras han intensificado las exigencias de organizaciones defensoras de los derechos humanos, que reclaman auditorías y mayor vigilancia sobre las condiciones en los centros de detención. Entre sus preocupaciones figuran la atención médica y las condiciones de alojamiento de las personas migrantes bajo custodia federal.
Exigen transparencia y contacto con la familia
Tras conocerse la muerte de Jiménez, Paloma Aguirre, supervisora del condado de San Diego, pidió al ICE y a CoreCivic, empresa que administra el centro de detención, que se comuniquen con los familiares del fallecido, cooperen con una investigación exhaustiva y hagan públicos sus resultados.
“En algún lugar, una familia está esperando una llamada telefónica, y mi corazón está con ellos”, escribió Aguirre el martes.
La funcionaria reclamó que las autoridades mantengan comunicación con los allegados de Jiménez y esclarezcan las circunstancias de su muerte. Mientras tanto, la investigación sobre el fallecimiento continúa abierta y la autopsia deberá establecer la causa oficial.






