La demócrata Emily Gregory consigue una victoria histórica
al ganar un escaño en la Cámara Estatal de Florida, territorio donde
se ubica Mar-a-Lago. En una contienda inesperada,
Gregory derrota al republicano Jon Maples, quien contaba con el respaldo directo de Donald Trump. Pese a las críticas del mandatario contra el voto por correo, el expresidente utilizó este método para participar en estas elecciones especiales que hoy
reconfiguran el mapa político en un bastión tradicionalmente conservador.