"Tenía miedo porque era mi primera vez en una corte", así narra
Wilfredo lo que sintió al presentarse ante un juez sin representación legal. El niño, de tan solo 10 años de edad, es originario de Venezuela; él y su madre tienen un caso de asilo pendiente, pero la mujer fue
detenida hace varios meses durante una parada de tráfico en Texas. Desde entonces la exjefa de la madre de Wilfredo es su tutora legal. El
niño enfrenta el riesgo de ser deportado a un tercer país.