SAN ANTONIO, Texas.- Juan Nicolás, el bebé de apenas dos meses de edad, quien pasó semanas bajo custodia migratoria tras ser detenido junto a su madre en el centro de detención familiar de Dilley, Texas, finalmente llegó a Guatemala después de ser deportado desde Estados Unidos.
Así fue el regreso del bebé Juan Nicolás y su mamá a Guatemala tras ser repatriado desde Texas
Después de semanas que generaron atención nacional por su detención y estado de salud, Juan Nicolás, el bebé de apenas dos meses que permaneció en el centro de detención de Dilley, Texas, llegó finalmente a Guatemala junto a su familia. N+ Univision San Antonio acompañó a la familia en el viaje de regreso y capturó el emotivo reencuentro con sus seres queridos.
Su historia, que generó preocupación por su corta edad y por los problemas respiratorios que enfrentó durante su detención, culminó con un recorrido que lo llevó desde territorio estadounidense hasta un poblado remoto donde su familia lo esperaba sin haberlo conocido en persona.

Un trayecto marcado por la incertidumbre
Tras su deportación, Juan Nicolás y su familia permanecieron varios días en la frontera con México antes de iniciar el último tramo del viaje acompañados por el equipo de N+ Univision San Antonio.
La madre Mireya López Sánchez y su bebé Juan Nicolás salieron del Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo, en Monterrey, con pocas pertenencias guardadas en dos maletas prestadas.
A más de 10,000 pies de altura, el bebé dormía mientras su madre intentaba asimilar el cierre de un capítulo que comenzó cuando emprendió el viaje hacia Estados Unidos en busca de asilo.
Durante los últimos días, el menor mostró una notable mejoría tras recibir tratamiento médico en México, luego de haber sido hospitalizado previamente por bronquitis en Estados Unidos, una condición que había generado alarma durante su detención.
“Me siento muy feliz de llegar al destino”, expresó su madre durante el trayecto, poco antes del aterrizaje.
El primer encuentro familiar
El regreso no terminó al bajar del avión. Aún quedaban horas de camino hasta llegar al hogar familiar.
En la frontera entre México y Guatemala esperaba su abuelo paterno, también llamado Nicolás. Era la primera vez que cargaba al bebé. Entre sonrisas y lágrimas, el encuentro marcó uno de los momentos más emotivos del recorrido.
El viaje continuó entre carreteras, colinas, puentes y ríos hasta llegar a una vivienda ubicada en una comunidad rural guatemalteca. Ahí, la abuela del menor, Rosario, rompió en llanto al conocer al más pequeño de sus nietos, después de temer durante semanas por su estado de salud.
“Me preocupé mucho al escuchar que estaba enfermo y yo no podía hacer nada”, relató la mujer, visiblemente conmovida.
Un mensaje que trasciende su historia
Aunque la familia expresó agradecimiento por las muestras de apoyo recibidas durante las semanas más difíciles, también pidió que la atención pública no termine con su llegada a Guatemala.
Según relataron, cientos de familias continúan detenidas en el mismo centro migratorio en Texas, enfrentando procesos similares y largos periodos de incertidumbre.
El regreso de Juan Nicolás representa el final de un viaje complejo, pero también deja abierta una conversación más amplia sobre la situación de menores migrantes bajo custodia migratoria y el futuro de quienes aún esperan una resolución lejos de casa.
















