Carlos, vendedor de tacos en calles de Los Ángeles, intentó evadir el arresto por agentes de inmigración y corrió a la
propiedad de la Iglesia Metodista Unida; donde él es miembro. A pesar de esto, el hombre fue detenido. Su esposa denunció que lo
obligaron a firmar su orden de deportación, por lo que un día después ya estaba en Tijuana.
También puedes ver: Abogada analiza detención de personas que solicitan asilo en EEUU