Rebecca Haro, madre del pequeño Emmanuel, escuchó su sentencia tras declararse culpable de los cargos relacionados con
la muerte de su hijo de tan solo siete meses. El juez dictaminó una pena de 12 años y 8 meses de prisión por
homicidio involuntario, poner en peligro la vida de un menor y complicidad por ayudar a encubrir el crimen. La trágica historia comenzó en agosto pasado, cuando Rebecca y su esposo, Jake Haro, aseguraron, con falsedad, que el menor había sido secuestrado.