La Constitución de 1940 no es solo un documento legal antiguo; para muchos cubanos, especialmente en la diáspora, representa el "patrimonio perdido" de una Cuba democrática y socialmente avanzada. El
debate en el Museo Nacional de la Diáspora Cubana en Miami suele centrarse en la legitimidad constitucional y en cómo este texto podría servir de base para una futura transición democrática en la isla.
También te puede interesar:
EEUU endurece presión sobre Cuba y apunta a llevar a Raúl Castro ante la justicia en Miami