El
abandono de un grupo de
personas en el
desierto de Arizona causó la muerte de seis migrantes, incluidas
dos mujeres mexicanas, en medio de temperaturas que alcanzan los 106 grados. Expertos en
inmigración advierten que un individuo puede
perder la vida en solo 15 minutos debido a un golpe de calor en estas zonas desérticas. Las
actuales políticas de vigilancia empujan el flujo migratorio hacia rutas peligrosas que carecen de señal telefónica para emergencias.