El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá este martes en la Casa Blanca al presidente colombiano, Gustavo Petro, en un encuentro marcado por la tensión y la desconfianza, apenas semanas después de que Trump amenazara con una posible acción militar contra Colombia y acusara a su homólogo de facilitar el tráfico de cocaína hacia EEUU.
Trump recibe al presidente de Colombia Gustavo Petro, semanas después de haberlo acusado de fomentar el narcotráfico
La reunión estará centrada en la cooperación en materia de seguridad regional y en la lucha contra el narcotráfico, según funcionarios de la administración estadounidense.
La reunión estará centrada en la cooperación en materia de seguridad regional y en la lucha contra el narcotráfico, según funcionarios de la administración estadounidense. Trump afirmó el lunes que Petro parece ahora más dispuesto a colaborar con su gobierno para frenar el flujo de drogas ilegales, pese a que el mandatario colombiano ha seguido criticando tanto a Trump como a la operación de EEUU para capturar al líder venezolano Nicolás Maduro.
“Después de la operación en Venezuela, su actitud cambió por completo”, dijo Trump a la prensa. “De repente se volvió muy amable”.
El mandatario estadounidense anticipó que hablarían sobre narcotráfico y que la reunión será "buena".
"Tengo ganas de verlo. Vamos a hablar de drogas, porque enormes cantidades de drogas salen de su país", declaró a periodistas.
Primer encuentro Trump-Petro tras fuertes acusaciones mutuas y sanciones
El de este martes será el primer encuentro cara a cara de ambos mandatarios tras las fuertes declaraciones de Petro contra Trump al acusar a su gobierno de "ejecuciones extrajudiciales" en el Caribe por sus golpes contra presuntas narcolanchas.
Por su parte, el inquilino de la Casa Blanca acusó a su vez a Petro de ser un "líder del narcotráfico" y le advirtió que tenía que "cuidar su trasero" si no quería que Colombia corriera la misma suerte que Venezuela.
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El presidente colombiano llegó a quedarse sin visa para entrar en Estados Unidos tras su controvertido paso por la asamblea general de la ONU en septiembre pasado, cuando alentó a los estadounidenses a plantarle cara al republicano.
En octubre, la administración Trump impuso sanciones contra Petro, miembros de su familia y altos funcionarios de su gobierno, bajo acusaciones de vínculos con el narcotráfico internacional. El Departamento del Tesoro incluyó en la lista de sancionados a la esposa del presidente, Verónica del Socorro Alcocer García; a su hijo, Nicolás Fernando Petro Burgos; y al ministro del Interior, Armando Alberto Benedetti.
Las sanciones, que tuvieron que ser suspendidas temporalmente para permitir el viaje de Petro a Washington, se anunciaron poco después de que EEUU incluyera a Colombia en una lista de países que, según Washington, no cooperan adecuadamente en la lucha contra las drogas, algo que no ocurría desde hacía 30 años.
El deterioro de la relación se agravó tras la operación militar lanzada el mes pasado para capturar a Maduro y a su esposa y llevarlos ante la justicia estadounidense por cargos federales de narcotráfico, una acción que Petro condenó abiertamente. Tras la caída del líder venezolano, Trump lanzó una advertencia directa a Colombia y dejó entrever que Petro podría ser el próximo objetivo.
“Colombia está gobernada por un hombre enfermo que fabrica cocaína y la vende a Estados Unidos”, dijo Trump el mes pasado refiriéndose a Petro. “Y no lo va a hacer por mucho tiempo”.
Trump, de perfil conservador, y Petro, referente de la izquierda latinoamericana, mantienen profundas diferencias ideológicas, aunque comparten un estilo político confrontacional y poco predecible. Esa combinación añade incertidumbre al encuentro.
En los días previos al viaje, Petro volvió a criticar duramente al presidente estadounidense, a quien calificó de “cómplice de genocidio” en Gaza, y reiteró que la captura de Maduro constituyó un secuestro. Además, llamó a los colombianos a manifestarse en Bogotá mientras él se reúne con Trump en Washington.
EEUU y Colombia: una relación en transformación
Durante décadas, Colombia ha sido uno de los principales aliados de EEUU en América Latina. En los últimos 30 años, ambos países han cooperado estrechamente en la lucha contra el narcotráfico, el combate a grupos armados y el impulso al desarrollo económico en zonas rurales, en un país que sigue siendo el mayor productor mundial de cocaína.
Esa relación se ha visto tensionada por la reciente estrategia militar de Washington, que ha desplegado fuerzas en el Caribe y el Pacífico oriental para atacar embarcaciones sospechosas de tráfico de drogas. Según datos oficiales, al menos 126 personas han muerto en 36 ataques conocidos.
Tras las fuertes acusaciones mutuas y la imposición de sanciones, el tono comenzó a moderarse tras una conversación telefónica entre ambos mandatarios. Trump aseguró que Petro expuso su visión sobre “la situación del narcotráfico y otros desacuerdos”, y extendió entonces la invitación para la reunión en la Casa Blanca.
La canciller colombiana, Rosa Villavicencio, dijo que con la visita de Pedro a la Casa Blanca, la relación entre Colombia y EEUU "se va a relanzar".
La reunión traerá "avances muy importantes en lo social, en el buen entendimiento diplomático y también en lo económico, para la región", dijo Villavicencio a la prensa. "Con ese espíritu hemos venido", añadió la canciller junto al ministro de Defensa, Pedro Sánchez.
"El mensaje es claro: ganan las naciones y perderán los criminales" con este encuentro, añadió Sánchez.
El mandatario colombiano tiene previsto dar una rueda de prensa al termino de la visita.
Petro, que termina su mandato este año, se quedará cuatro días en total en Washington. Mantendrá reuniones con congresistas, será recibido en la Organización de Estados Americanos (OEA) y dará una conferencia en la universidad de Georgetown.
Con información de AP y AFP.






