El senador Markwayne Mullin compareció ante el Congreso el miércoles 18 de marzo de 2026 durante su audiencia de confirmación como próximo secretario de Seguridad Nacional (DHS), donde urgió a los legisladores a dejar de lado divisiones partidistas y aprobar el financiamiento del departamento, afectado por un cierre parcial debido a la política migratoria impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Nominado de Trump a Seguridad Nacional urge a que haya financiamiento
Durante su audiencia de confirmación como próximo titular de DHS, el senador pidió a los legisladores dejar de lado divisiones partidistas y aprobar el presupuesto para el departamento, el cual, dijo, estabilizará y sacará de la controversia.
Mullin, aliado cercano del mandatario y con más de una década en el Congreso, se perfila para sustituir a Kristi Noem, quien fue destituida tras fuertes críticas por su gestión. Durante su intervención, aseguró que su prioridad será estabilizar la dependencia y evitar que siga envuelta en controversias.
El aspirante destacó que la falta de recursos está afectando directamente a los trabajadores, muchos de los cuales llevan semanas sin salario, y advirtió que esto pone en riesgo la seguridad nacional.
Sin embargo, su nominación enfrenta cuestionamientos, tanto por su apoyo a la agenda migratoria de Trump como por sus declaraciones polémicas, que generaron choques durante la audiencia con legisladores como el republicano Rand Paul.
El debate ocurre en medio de tensiones por las redadas migratorias realizadas en ciudades como Los Ángeles, Chicago y Minneapolis, que han provocado protestas, acusaciones de abuso por parte de agentes federales y la muerte de manifestantes.
Mientras republicanos presionan para aprobar el presupuesto del DHS, demócratas condicionan su apoyo a cambios en las prácticas de los agentes de migración.
Además, Mullin deberá responder por el futuro de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), que atraviesa un proceso de reforma impulsado por Trump tras la salida de Noem, marcado por retrasos administrativos y renuncias internas.
Su eventual confirmación como titular definirá el rumbo de Seguridad Nacional en un contexto de crisis política, operativa y presupuestaria.
Esta es la historia de cómo Mullin y Trump se hicieron tan cercanos
La cercanía entre Markwayne Mullin y Donald Trump se remonta a un episodio personal ocurrido en 2020, cuando el hijo del senador sufrió una grave lesión cerebral durante un combate de lucha libre en la escuela. A partir de ese momento, el entonces presidente mostró un interés directo en la situación de la familia, lo que marcó el inicio de su amistad.
Durante un mitin ese mismo año, Trump invitó a Mullin y a su hijo al escenario e, incluso, convivió con el adolescente, quien entonces tenía 15 años, para conocer de cerca su proceso de recuperación. Según ha contado el propio senador, el mandatario ofreció apoyo, incluyendo ayuda para cubrir traslados a consultas médicas y tratamientos especializados.
Mullin ha señalado que ese gesto generó un vínculo personal duradero, al considerar que el interés mostrado por su hijo fue genuino en medio de un contexto político complicado. Con el paso del tiempo, esa relación evolucionó de una cercanía política a una amistad, que el propio legislador ha destacado públicamente en eventos de campaña.
Hoy, esa conexión se refleja en el respaldo de Trump a Mullin para encabezar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), una decisión que subraya el peso de la lealtad dentro de su círculo cercano.









