Keiko Fujimori ganó la segunda vuelta de la elección a la presidencia del Perú. En sus tres intentos previos, Keiko perdió por márgenes que rondaban el 1%. Ahora, la candidata de derecha resulta vencedora en una elección igualmente cerrada y que refrenda la polarización del electorado peruano.
La cuarta es la vencida: Keiko Fujimori gana la presidencia del Perú después de tres derrotas en 2011, 2016 y 2021
Después de una competición muy cerrada, los cómputos electorales dan la victoria a la candidata, quien llegó a la presidencia con el 50.12% de los votos a su favor

Después de 20 días de especulación del conteo electoral se confirmó que Keiko Fujimori, líder de Fuerza Popular, se perfila como la próxima presidenta del Perú. En su cuarta contienda por la presidencia, la candidata derechista se enfrentó al actual congresista de Lima y exministro del gobierno de Pedro Castillo, Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú. Ambos candidatos compitieron el 7 de junio en un país marcado por una larga historia de crisis presidencial.
Es la cuarta vez en 15 años que la hija del expresidente Alberto Fujimori logra llegar a una segunda vuelta electoral. De acuerdo con el cómputo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) al 99.87% de la contabilización de las actas al 24 de junio, Keiko Fujimori lidera los resultados con el 50.12% de los votos, mientras que Roberto Sánchez obtuvo el 49.88%. La elección fue cerrada con una diferencia de apenas 44,109 votos, la cual tardó diez días en contabilizar los votos de los peruanos y sus connacionales.
El Perú llegó a las urnas el domingo 7 de junio tras años de cambios y remociones de presidentes por parte del Congreso. Dina Boluarte fue destituida el 10 de octubre de 2025 tras casi tres años de gobierno, después José Jerí asumió la presidencia en octubre de 2025 al ser presidente del Congreso y fue censurado el 17 de febrero de 2026. Desde el 18 de febrero de 2026 José María Balcázar, de Perú Libre, asumió el cargo hasta la transición que será el 28 de julio de este año.
La votación de primera vuelta del 12 de abril se prolongó a un segundo día en gran parte de las mesas de Lima por fallas en la entrega del material electoral. Esto se debió a problemas logísticos en las mesas electorales, por lo que el conteo final de los votos tomó un mes. Tras el cómputo de los votos en la primera vuelta presidencial, la ONPE determinó que Keiko Fujimori ganó la elección con un 17.192% y Roberto Sánchez quedó en segundo lugar con un 12.093%.
Keiko Fujimori en las boletas
Keiko Fujimori se ha definido públicamente como heredera del legado de su padre Alberto Fujimori –quien gobernó el Perú en los años noventa y posteriormente fue condenado por corrupción y violaciones a los derechos humanos–. En sus tres intentos anteriores, la candidata no había logrado formar una coalición suficientemente amplia entre la derecha moderada y el centro político para alcanzar la presidencia.
Es la candidata que más veces ha llegado a una segunda vuelta presidencial en la historia del Perú. Los resultados de las elecciones muestran un patrón en el que ella lideraba o se acercaba en la primera vuelta, pero después no conseguía juntar más del 50% de los votos requeridos para convertirse en presidenta.
Sin embargo, este 2026 Keiko Fujimori tiene un escenario distinto. En la primera vuelta del mes de abril obtuvo el 17.2% de los votos, casi cuatro puntos porcentuales más que en 2021, cuando avanzó al balotaje y fue derrotada por Pedro Castillo, el político de izquierda que sería destituido apenas dieciocho meses después de su toma de protesta.
Las derrotas de Keiko Fujimori también ocurrieron contra candidatos derechistas: en 2016 compitió contra Pedro Pablo Kuczynski (Pepecá), un economista que logró unificar el voto antifujimorista en la segunda vuelta y quien, un año después de dejar el cargo, fue detenido y acusado de corrupción. Por otro lado, en 2011, Keiko Fujimori perdió contra el nacionalista Ollanta Humala.
Este 2026, Keiko Fujimori compitió contra Roberto Sánchez, un político de izquierda con trayectoria en el gobierno.
La campaña de Keiko Fujimori buscó vincularlo con el gobierno de Castillo para dividir el voto.
Los sondeos del 7 de junio: una jornada que replica el patrón histórico
En las elecciones presidenciales de segunda vuelta del 7 de junio, los centros de votación abrieron a las 7:00 horas y cerraron a las 17:00, con más de 27 millones de votantes habilitados para votar tanto en el Perú como en el extranjero.
Al cierre de las urnas, el sondeo de boca de urna de Ipsos proyectó un empate técnico: Keiko Fujimori con 50.7% frente a Roberto Sánchez con 49.3%. Sin embargo, no daba una victoria exacta a ninguno de los dos candidatos, por lo que todos los peruanos estuvieron pendientes por casi 3 semanas de los resultados oficiales de la ONPE.
La tendencia que apuntaban los sondeos se confirmó en el cómputo oficial, aunque por un margen mucho más estrecho de lo proyectado. Mientras en el sector rural la ventaja favoreció a Sánchez, el voto en el extranjero y el Área Metropolitana de Lima inclinó los números hacia Fujimori, en una elección que ha tardado al momento casi tres semanas en contabilizarse.
El verdadero reto de su gobierno comenzará el 28 de julio de 2026, el día que tome protesta. Fuerza Popular obtuvo la bancada más numerosa del nuevo Congreso bicameral, con 22 escaños en el Senado y 41 en la Cámara de Diputados, pero está lejos de la mayoría absoluta en ambas cámaras —que requiere 31 de 60 senadores y 66 de 130 diputados—, por lo que tendrá que construir coaliciones para gobernar.
Este será el primer congreso bicameral desde las elecciones de 1990, una restauración que el fujimorismo impulsó como reforma y que ahora Keiko Fujimori deberá aprender a operar desde el Ejecutivo. El desafío no es menor: en los últimos diez años Perú tuvo nueve presidentes, la mayoría de los cuales no completaron su mandato. El mecanismo utilizado para destituirlos fue la vacancia por "incapacidad moral permanente", una figura constitucional que el Congreso ha implementado como arma política desde 2016. De los últimos siete presidentes, cuatro fueron destituidos por el Congreso, dos renunciaron antes de correr la misma suerte y solo uno completó su mandato.
Keiko Fujimori llega al poder sin una mayoría legislativa propia, en un país donde la relación entre el Ejecutivo y el Congreso ha sido, con frecuencia, la diferencia entre gobernar y ser destituida. La pregunta ahora será si logrará construir un gobierno estable.




.jpeg&w=1280&q=75)


