Tras una votación maratónica, el
Senado dio luz verde a un nuevo presupuesto que destina miles de
millones de dólares a
reforzar la seguridad fronteriza durante tres años. Los republicanos utilizaron un mecanismo legislativo especial para evitar el bloqueo de la minoría y avanzar con la
reapertura del Departamento de Seguridad Nacional. La medida ahora
pasa a la Cámara de Representantes, donde enfrentará un
duro debate sobre los altos costos y la agenda de control migratorio.