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Víctima de un ultraje indignante. La niña ensangrentada.
Semidesnuda y llena de barro . En esta imagen es aldana, la menor de los tres hijos de rosa cena, una madre que los está criando sola, con trabajo duro y mucho amor, en un ambiente austero y lleno de peligros.
Si ella no se hubiese defendido o gritado o que alguien la hubiese escuchado, hoy mi hijo hubiese estado muerto. Rosa se refiere al terror que aldana, hoy de 15 años, padeció la noche del 30 de agosto de 2024, cuando matías escudero, un vecino del barrio, se acercó a la menor que se encontraba sola en su casa a las afueras de buenos aires.
Hasta el portón de mi casa, y me había preguntado por mi hermano que le debía plata. Matías le pidió a aldana acompañarlo para buscar el dinero y ella, al tratarse de un conocido, accedió.
Tras caminar varias cuadras , justo en este lugar, se desató el horror que hoy ella relata nerviosa frente a las cámaras. De mi hijo.
Si no le da un abrazo y no se corte. Yo no me acerqué así y después me alejé.
Después me intentó arrastrar a todo y me agarró de la pierna. Me rasguñó toda la cara y yo me gritaba.
Y después me llevó a un lado, de un costado y bueno, ahí me quería. Bueno, me quería hialeah.
El agresor la golpeó con tanta violencia que le desprendió una pieza dental, pero sus gritos alertaron a los vecinos, quienes acudieron a su rescate y lograron evitar lo peor. Hoy, gracias.
Qué le pedías? A quién.
Le pedías en ese momento? Y a dios.
Qué le pedí? Que no sé, que así me voy para mi casa así y porque si no hubiese tenido los vecinos, yo estaría muerta.
Mientras matías huía, aldana fue asistida por vecinos hasta que pudo reencontrarse con su madre. Lo primero que me dijo mamá me quisieron violar.
Me me, me, me pegaron. Y mira, mamá me dice, me muestra, me falta mi diente y yo la agarré, la abracé fuerte y le dije eh, hija, yo te devuelvo la vida, un día te lo de menos.
El agresor fue detenido, pero en menos de 24 horas fue dejado en libertad solo con una orden de alejamiento hacia la víctima, lo que desató la furia de la comunidad, quienes no estaban semejante crimen quedase impune. Vecinos enardecidos prendieron fuego a la vivienda donde vivía con sus padres y hermanas.
Para rosa era indignante la actuación de la fiscalía. Con todas las pruebas que teníamos mordida.
La mano tenía todo, toda. Qué más?
Qué más quería? Yo le llevé las pruebas.
También llevé fotos. Yo encontré la ropa de mi hija en el baldío.
Que tenía que hacer. La presión social hizo que el atacante de 25 años fuera recapturado e imputado por intento de abuso sexual e intento de femicidio y hace unos meses fue condenado a siete años de cárcel tras haber admitido su intención de violar a la niña.
Estoy arrepentido y yo. No quise matar a nadie.
Pero para esta abnegada madre la condena fue débil y el arrepentimiento de escudero fue solo una estrategia para librarse del cargo de intento de femicidio, el cual, en efecto, fue anulado. Una decisión que apelarán.
La foto te lo dice, está marcada como se defendió. Le mordió la mano, perdió un diente.
Él iba a matar a mi hija. Sabía que ahí no había cámara, no había nada.
Él iba a matar a mi hija. Mientras se prepara para esta nueva batalla judicial, rosa insiste en que su principal anhelo es ver feliz a su hija.
Aldana, por su parte, agradece a dios estar viva, pero la pieza faltante en su dentadura es un constante recordatorio de lo cerca que estuvo de la muerte. Y aunque esto le impide sonreír con libertad, no será un obstáculo para alcanzar sus sueños.
Cabe destacar que la apelación a la sentencia ya está en curso y de ser comprobada la intención del acusado de