“Pensamos que era una broma”: multan a KITT en Nueva York aunque lleva años estacionado en un museo

KITT, el legendario “Auto Fantástico”, fue multado por exceso de velocidad en Nueva York, aunque lleva años estacionado dentro de un museo en Illinois. ¿Cómo terminó “circulando” en Brooklyn?

Video Reducirán límites de velocidad a 15 millas por hora en zonas escolares de NYC

Durante décadas, KITT fue un auto capaz de conducirse solo, analizar riesgos y anticiparse al crimen. Pero más de 40 años después del estreno de “Knight Rider”, el famoso Pontiac Firebird Trans Am de la serie terminó involucrado en un problema terrenal: una multa por exceso de velocidad emitida por la ciudad de Nueva York, pese a que el vehículo llevaba años estacionado dentro de un museo.

La infracción llegó por correo al Museo Volo, ubicado en el estado de Illinois y reconocido por albergar una de las colecciones de vehículos de cine y televisión más conocidas de Estados Unidos. Según la citación oficial, la réplica de KITT fue captada circulando a 36 millas por hora en una zona escolar de Brooklyn donde el límite era de 25 mph.

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La multa ascendía a 50 dólares. El problema es que, según el museo, el vehículo no ha salido de exhibición en años.

El caso comenzó a llamar la atención después de que el Museo Volo publicara la multa y las imágenes de seguridad que, según explicaron, muestran al automóvil estacionado dentro de sus instalaciones en el mismo momento en que supuestamente era fotografiado por una cámara de tránsito en Nueva York.

El museo sostiene que el sistema automatizado de lectura de placas probablemente confundió la matrícula decorativa “KNIGHT” utilizada en el auto exhibido con otro vehículo que circulaba realmente por Brooklyn.

Jim Wojdyla, director de marketing del museo, dijo que inicialmente pensaron que todo se trataba de una broma. Sin embargo, después verificaron la infracción en el sistema oficial de la ciudad y comprobaron que la multa existía realmente. El director del museo, Brian Grams, confirmó posteriormente que solicitaron una audiencia formal para impugnar la citación y aclarar cómo ocurrió la supuesta coincidencia.

Aunque la cantidad de dinero no era elevada, el museo decidió no ignorar el caso. Según sus responsables, el objetivo no era solamente evitar el pago de la infracción, sino entender cómo un sistema automatizado terminó vinculando un vehículo inmóvil en Illinois con una falta de tránsito registrada a más de 800 millas de distancia.

Un portavoz del Departamento de Finanzas de Nueva York confirmó posteriormente que el caso estaba bajo revisión.

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¿No se salva ni el 'Auto Fantástico'?


La historia rápidamente se volvió viral. Uno de los autos más famosos de la televisión de los años 80 fue víctima de un posible error dentro de uno de los sistemas de cámaras de tránsito más grandes del mundo.

Nueva York opera actualmente cientos de cámaras automáticas de velocidad en zonas escolares. Según el Departamento de Transporte de la ciudad, existen dispositivos activos en aproximadamente 750 zonas escolares que funcionan las 24 horas del día, siete días a la semana. Las multas se generan automáticamente cuando un vehículo supera el límite de velocidad por más de 10 millas por hora.

Las autoridades neoyorquinas sostienen que el sistema ha reducido significativamente las infracciones repetidas en las áreas monitoreadas. Sin embargo, el volumen de sanciones emitidas cada año también ha abierto un debate creciente sobre errores tecnológicos, placas mal identificadas y limitaciones en los sistemas de reconocimiento automático.

Reportes recientes señalan que las cámaras automatizadas generan millones de infracciones anualmente en Nueva York, superando ampliamente las emitidas directamente por oficiales de tránsito.

Dentro de ese volumen masivo de procesamiento, afectados y expertos han advertido sobre la posibilidad de “falsos positivos”, especialmente cuando existen placas decorativas, matrículas parcialmente visibles o caracteres similares que pueden ser confundidos por el software de lectura automática.

Ese tipo de tecnología, conocida como ALPR por sus siglas en inglés — Automatic License Plate Recognition—, utiliza cámaras y sistemas de reconocimiento óptico de caracteres para identificar matrículas vehiculares.

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El software compara letras y números captados por cámaras con bases de datos registradas oficialmente. El problema aparece cuando el sistema interpreta incorrectamente ciertos caracteres o vincula placas similares con vehículos equivocados.

Expertos recomiendan que cualquier conductor que reciba una multa dudosa revise cuidadosamente las fotografías de la infracción, confirme la fecha, hora y ubicación del supuesto incidente, compare el modelo y color del vehículo y solicite una audiencia formal si detecta inconsistencias. También aconsejan conservar pruebas adicionales como registros GPS, cámaras de seguridad o documentación del vehículo.

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