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Cada minuto realmente cuenta y hace la diferencia. Paulina así es.
Y aunque lamentablemente son a veces pocos los números de personas que son rescatadas con vida conforme van avanzando las horas, aquellas personas que son rescatadas, vivas, no todas logran sobrevivir. Hay que conversó justamente con un hombre que encontró a un ser querido con vida, pero que horas después falleció junto con su esposa, que por cierto estaba cuéntanos, por favor.
Buenas noches. Enrique paulina.
Sí, desgarradora. Esta historia es una de las tantas hospitales como en morgues.
El salir de los escombros como lo pudo hacer el señor fermín, que ya ahorita vamos a conocer su historia, no garantiza que la tragedia ha pasado, a veces simplemente es comienza. Hoy estuvimos haciendo un recorrido por hospitales, morgues.
Fueron devastadores todos los resultados. Hablamos con varios doctores y me indican que las entradas de emergencia cada vez son menores y eso lo que indica es un panorama muy malo.
Lo que indica es que hay más cadáveres y lo que vimos fue también las morgues repletas de familiares, buscando a sus seres queridos, tratando de reencontrarse con sus familias y tratando de ver si sus familiares podían mantener esa llama de que estuviesen todavía bajo los escombros con vida, si pudiesen estar en algún refugio, si pudiesen estar en algún hospital. Y así llegan también algunas, algunos carteles en búsqueda de ellos.
Pero vamos a conocer la historia del señor fernán pérez, que es muy conmovedora. Vamos a verla.
Marlon era un joven habitante de la guaira, vivía con su esposa que tenía aproximadamente ocho meses de embarazo cuando todo se vino abajo. Su tío fue el primero en encontrarlos.
Pocas horas después de que todo se derrumbara. Dios mío!
Nadie esperaba que marlon corriera con su misma suerte en su zona. Los daños habían sido mínimos.
Inmediatamente conseguimos una moto. Al ratico fuimos a ver a mi mamá.
Fui a ver a otra tía de marlon. Todos estaban a salvo, pero el panorama cambió drásticamente al llegar a puerto viejo a las 20:00 de la noche, la destrucción era absoluta.
Él estaba en la puerta, ya iba a salir. Parece que la reja no consiguieron la llave, el desespero y no la logró abrir.
Y quedó la columna. Las tres plantas quedaron sobre él.
Fue entonces cuando escuchó el lamento más doloroso de su vida. Tío, ayúdame, tío.
No me dejes morir. El cuerpo del joven estaba atrapado.
Tres pisos de concreto aplastaban su espalda, su pierna y su talón. Un milagro milimétrico.
Lo mantenía respirando. Gracias a yo.
Quedó tapiado, quedó sobre el vehículo de la casa de ellos. Y eso fue lo que lo mantuvo con vida, porque entraba un poquito de oxígeno.
Excavaron, se metieron debajo de las ruinas y retiraron los escombros que tenía encima para mejorar su respiración. Salí a buscar gato, gato, power, gato.
De esto subí a buscar gente más. Gracias a dios marlon es muy conocido y la gente nos pudo ayudar.
Pero los esfuerzos fueron insuficientes. El muchacho se nos murió a las 03:00, 02:00.
No aguanto más. Lograron liberar la mitad de atrapado bajo toneladas de concreto.
Cuando finalmente pudieron sacarlo, ya era demasiado tarde. De las 20:00 de la noche hasta las 02:00, viendo tu muchacho ahí, que está vivo, que no puede casi respirar y que te dice que su esposa viene atrás y que su esposa está a punto de dar a luz.
. Entre los derrumbes que simulaban un campo de guerra.
Lo peor estaba ocurriendo. Bajamos el cuerpo sobre un mueble que sacamos de la casa también y lo montamos en un 30 50 de un conocido, pero un amigo y lo llevamos al hospitalito.
Al llegar al centro de salud para resguardar el cuerpo, el panorama era desolador. El hospitalito ya está saturado, es un hospital muy pequeño, no tiene esa capacidad para tanta gente y ya tenían que tener los cuerpos afuera, pues alrededor ya estaban afuera del hospitalito.
La pesadilla, sin embargo, no terminó ahí. Al regresar, el cuerpo ya no estaba.
Hay envuelto en el laberinto de la burocracia. Aún espera confirmar si los restos de su sobrino se encuentran en la morgue de bello monte.
Este es solo uno de los muchos casos que vemos a las afueras de los hospitales y las morgues. Y todavía hay muchos.
Hay muchos familiares que esperan encontrar a sus allegados con vida y reencontrarse. Esperemos que este sea el final feliz para algunas de las personas que siguen buscando a sus allegados, tanto debajo de los escombros como en los hospitales.
Esto es