El enorme
incendio que arde desde el sábado en
Boyle Heights, Los Ángeles, llevó al
gobernador Gavin Newsom a declarar el estado de emergencia. Las llamas en una bodega de alimentos congelados mantienen en alerta a residentes por el humo tóxico, los paneles solares incendiados y la posible contaminación de productos almacenados.
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