Los consumidores enfrentan el nivel más alto en el costo de la gasolina de los últimos
dos años debido a la
guerra con Irán. En apenas dos semanas, el
precio del combustible aumentó más de 90 centavos, obligando a las familias a ajustar sus presupuestos diarios.
La Casa Blanca califica este
incremento como algo temporal, pero los economistas advierten que la
persistencia de estos precios
elevará rápidamente el
costo de vida en todo el país.