La escalada militar entre Estados Unidos e Irán no solo amenaza la estabilidad geopolítica en Medio Oriente y el mundo, sino que también golpeará directamente el bolsillo de los consumidores estadounidenses. No solo el impacto al precio de la gasolina, sino en la energía, el transporte y las cadenas de suministro globales, según expertos.
¿Cómo afecta la guerra con Irán al aumento del costo de vida en Estados Unidos?
La escalada militar entre Estados Unidos e Irán no solo amenaza la estabilidad geopolítica en Medio Oriente y el mundo, sino que también golpeará directamente el bolsillo de los consumidores estadounidenses.
De acuerdo con CNN, tres ejemplos concretos que ayudan a entender cómo un conflicto lejano puede terminar reflejándose en la factura estadounidense:
1. Gasolina más cara: el efecto inmediato de la guerra
El primer impacto es el más visible: el precio del combustible. La guerra ha afectado el tráfico en el Estrecho de Ormuz, una vía por la que pasa alrededor del 20% del petróleo mundial.
Desde el inicio del conflicto, el precio del petróleo superó los 100 dólares por barril, mientras que el precio de la gasolina en Estados Unidos ya ha subido alrededor de 20% en un mes, alcanzando cerca de 3.60 dólares por galón en promedio.
Apenas este jueves 12 de marzo, Estados Unidos y otros 32 países anunciaron que liberarían al mercado un récord de 400 millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas, mientras el precio del barril superó los 100 dólares por barril.
Incluso el secretario de Energía, Chris Wright, declaró a CNBC que aún faltaban semanas para que la Armada estadounidense comenzara a escoltar petroleros a través del Estrecho de Ormuz, ante las amenazas iraníes.
Sin embargo, para los hogares estadounidenses, mientras la situación se regulariza, tendrán que gastar más en transporte diario, viajes y logística doméstica.

2. Un conflicto lejano, un impacto doméstico
El vínculo entre una guerra en Medio Oriente y el costo de vida en Estados Unidos puede parecer indirecto, pero la economía global funciona como un sistema interconectado, pues cuando se altera el flujo de energía o transporte en un punto estratégico del planeta, las consecuencias se propagan rápidamente.
Debido a que la energía más cara tiende a filtrarse a toda la economía y si el conflicto se prolonga, los precios energéticos podrían convertirse en un factor que aumente la inflación en el país, que se traduzca en el bolsillo del país.
El resultado probable es un efecto dominó inflacionario:
- Petróleo más caro
- Transporte más costoso
- Bienes y alimentos más caros
Si el conflicto entre Estados Unidos e Israel en contra de Irán y su correspondiente respuesta continúan e intensifican, el impacto podría reflejarse no solo en la inflación, sino también en el crecimiento económico y la confianza del consumidor en Estados Unidos.
3. Un conflicto prolongado
Según varios expertos, cuanto más duren las hostilidades en el Medio Oriente, más altos serán los precios. Incluso el director ejecutivo de Infrastructure Capital Advisors, Jay Hatfield, el precio del petróleo podría llegar hasta los 150 dólares por barril, si sigue sin abrirse el estrecho de Ormuz.
La gasolina se acerca a los 4 dólares por galón, encareciendo el costo de un tanque lleno. Mientras que el diésel se encamina hacia los 5 dólares por galón.
Esto impacta a las empresas de transporte que llevan todos los productos, por lo que se prevén recargos por combustible como Fedex.
Si a eso se le añade el conflicto arancelario, en donde empresas estadounidenses han estado pagando los aranceles del presidente Donald Trump, ya no existiría interés en seguir recortando las ganancias y asumiendo esos costos.
Los precios de los productos perecederos, como lácteos, frutas y verduras, subirán primero. Seguidos de los vuelos, bienes de transporte, entre otros.

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