Broma de Jimmy Kimmel sobre el pasado de Markwayne Mullin como fontanero provoca críticas entre altos funcionarios del gobierno de EEUU

El monólogo del comediante desató acusaciones de clasismo y enojo entre altos funcionarios del gobierno de EEUU.

Video Esto es lo que dijo Jimmy Kimmel en su regreso al aire tras la suspensión de su programa

Las bromas del presentador Jimmy Kimmel durante su monólogo del martes desataron una ola de críticas, luego de que calificara como “no calificado” al nuevo secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, haciendo énfasis en su pasado como fontanero.

Durante su programa, Kimmel ironizó sobre el nombramiento dentro de la administración de Donald Trump y se burló del nombre del funcionario, así como de su trayectoria previa en la política y fuera de ella.

PUBLICIDAD

" Trump tiene toda una nueva generación de pensadores listos, incluido su recién confirmado secretario de Seguridad Nacional, Markwayne ‘Chuck Mike Bruce Dave’ Melon-Mullin. Quizá Melon suene mejor", dijo Kimmel.

"Ahora es el exsenador de Oklahoma. Antes de ser elegido al Senado, Markwayne Mullin era un peleador de MMA de bajo nivel y un fontanero. Así es. Tenemos a un fontanero protegiéndonos del terrorismo ahora. Funcionó para Super Mario. "¿Por qué no para Markwayne?", agregó.

El comediante continuó con el tono sarcástico al cuestionar la selección de perfiles para encabezar dependencias federales.

"Pero honestamente — si Trump va a seguir eligiendo a estas personas no calificadas para dirigir el departamento, ¿por qué no hacerlo más divertido? La próxima vez, en lugar de Markwayne, ¿por qué no Lil Wayne para Seguridad Nacional? Al menos tendríamos un concierto, ¿no?", declaró.

Los comentarios fueron rápidamente señalados en redes sociales como clasistas, al considerar que ridiculizan profesiones de la clase trabajadora.

Desde el ámbito político, varias voces reaccionaron con dureza. La senadora Cynthia Lummis acusó de falta de respeto a trabajadores.

"El desprecio que los demócratas y las élites de Hollywood tienen por los estadounidenses de clase trabajadora —y por quienes dan un paso al frente para desempeñar trabajos importantes para su país— es vergonzoso. Estas personas necesitan ayuda", escribió.


Por su parte, el senador Ted Cruz respondió con ironía.

PUBLICIDAD

"Prefiero a los fontaneros que a los comediantes ' woke' y sin gracia".

En tanto, el representante Mike Collins criticó lo que consideró una actitud elitista hacia los oficios.

"Las élites con demasiada frecuencia miran por encima del hombro a la clase trabajadora y a la América de clase media. Intentan degradar a un hombre llamándolo fontanero, como si la fontanería fuera algo de lo que avergonzarse o una profesión inferior a la de un bufón que hace trucos en comentarios de televisión nocturna (la comedia está muerta). Pero incluso llamar fontanero a un senador de Estados Unidos y secretario del gabinete no hace justicia a un hombre que construyó un negocio exitoso en un entorno altamente competitivo, que da empleo a varios fontaneros y a otros que, a su vez, sostienen a muchas familias", escribió.

La controversia se suma a las tensiones constantes entre figuras del entretenimiento y actores políticos en Estados Unidos, en un contexto de fuerte polarización.