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La sonda Juno de la NASA entra en la órbita de Júpiter para desvelar sus misterios

Se trata de la segunda misión diseñada para saber más sobre Júpiter. Su tarea durante los próximos 20 meses será estudiar la atmósfera y el interior del planeta gaseoso, en busca de pistas sobre los orígenes del Sistema Solar. El proyecto está valorado en 1,100 millones de dólares.
5 Jul 2016 – 2:21 AM EDT

Después de un viaje de cinco años, la sonda Juno de la NASA logró entrar con éxito en la órbita de Júpiter, con la misión de estudiar la composición gaseosa del planeta gigante y su papel en el origen del Sistema Solar.

La sonda de casi cuatro toneladas viajó 1,800 millas desde que partió de Cabo Cañaveral, en Florida, el 5 de agosto de 2011. Su objetivo principal es ayudar a los científicos a entender cómo se formó y evolucionó el planeta para lo que cuenta con instrumentos de tecnología punta a bordo.

La NASA destaca que debido a su enorme tamaño y al hecho de que probablemente fuera el primer planeta en formarse, ha tenido una profunda influencia en la formación y evolución de los otros cuerpos que orbitan el Sol.

La sonda no tripulada Juno es la primera con capacidad de recolectar información sobre la densa cubierta del planeta gaseoso para dar respuesta a algunas incógnitas sobre los orígenes del Sistema Solar.

También es la primera impulsada por energía solar que viaja tan lejos en el espacio - la órbita de Júpiter está cinco veces más alejada del Sol que la de la Tierra – por eso ha sido diseñada con tres grandes paneles solares que salen de su cuerpo hexagonal y miden unos 65 pies extendidos, como una cancha de basquetbol.


Durante su misión, Juno mapeará los campos gravitatorio y magnético de Júpiter para aprender cómo es la estructura interna del planeta, también observará la composición y circulación de la atmósfera, y ayudará a entender mejor el desempeño de las fuerzas que controlan las auroras que se producen en el planeta.


Entrada en órbita

Juno comenzó la maniobra de aproximación final a las 03H18 GMT del martes cuando encendió su motor principal para descender la velocidad lo suficiente como para entrar en la órbita de Júpiter, una maniobra que se completó media hora después aproximadamente.

El personal del centro de control de tierra en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA celebró con aplausos y abrazos el encuentro de Juno con la órbita del planeta gaseoso, después de cinco años de espera.

La cámara de la nave y otros instrumentos fueron apagados para la llegada, así que no habrá fotos del momento que llegue a su destino, señaló AP, pero la NASA divulgó una serie de imágenes tomadas la semana pasada durante el acercamiento, en las que se ve a Júpiter con una destello amarillo a lo lejos y sus cuatro lunas interiores dándole la vuelta.

Ahora comienza una misión de 20 meses de exploración con un completo plan de vuelo para cubrir la totalidad del planeta. En este periodo pasará 37 veces sobre los polos del planeta – que gira sobre sí mismo cada diez horas – y se enfrentará a una intensa radiación.

La sonda, protegida con una cobertura de titanio, está equipada con nueve instrumentos que servirán para medir las emisiones radiométricas de la atmósfera profunda del planeta, lo que permitirá conocer su composición, su estructura térmica y su ambiente ionizado.

También enviará fotos, igual que hizo en los años 90 su predecesora, la sonda Galileo, que durante una década sobrevoló el planeta gaseoso y descubrió indicios de un océano bajo la helada superficie de la luna Europa.

En febrero de 2018 está previsto que Juno abandone su órbita para chocar intencionadamente contra el planeta y se destruya.

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