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Violencia

La violencia en México también golpea a los religiosos: 15 sacerdotes asesinados en cuatro años

La más reciente víctima fue el sacerdote José Alfredo López Guillén, cuyo cuerpo fue hallado el sábado por la noche con cuatro impactos de bala en el cuerpo.
28 Sep 2016 – 3:33 PM EDT

Por séptimo año consecutivo México es considerado el lugar más peligroso para ejercer el sacerdocio en América Latina. Tan solo en los últimos cuatro años han sido asesinados 15 sacerdotes católicos y tres de ellos murieron en la última semana, de acuerdo con un informe del Centro Católico Multimedial (CCM).

Ante las alarmantes estadísticas, este miércoles, el papa Francisco dedicó un “pensamiento especial” al país y expresó su pésame por los recientes asesinatos de sacerdotes. También pidió a la Iglesia mexicana “continuar con energía su misión eclesial a pesar de los obstáculos”.

La más reciente víctima fue el sacerdote José Alfredo López Guillén, cuyo cuerpo fue hallado el sábado por la noche con cuatro impactos de bala en el cuerpo y una rigidez cadavérica de al menos 120 horas. Su desaparición fue reportada desde el pasado miércoles, sin embargo, fue hallado hasta el sábado en un paraje del predio denominado Las Guayabas.

Tres días antes, en el oriental estado de Veracruz fueron asesinados otros dos curas, Alejo Nabor Jiménez Juárez de 50 años de edad, quien recibió nueve disparos, y el sacristán José Alfredo Suárez de la Cruz de 30 años.
Aunque en el último caso las autoridades descartaron la responsabilidad del crimen organizado y aseguraron que los religiosos conocían a sus victimarios, en la mayoría de los asesinatos registrados los líderes religiosos son blancos de extorsión, secuestro y ataques por parte de miembros de cárteles, según el informe del CCM.

En entrevista con Univision Noticias, el director de Radio y Televisión del Arzobispado de México, el padre José de Jesús Aguilar, señaló que esta ola de asesinatos es parte del contexto violento que se vive en el país y los sacerdotes, en medio de ese ambiente, no están exentos de ningún tipo de violencia.

“En México hay tres causas. La primera se relaciona con que viva en un ambiente donde impera la violencia y sea blanco de ataques, secuestros o robos. Otra es cuando, como parte de su trabajo alza la voz contra determinadas prácticas. La tercera se da cuando el sacerdote está involucrado en situaciones inadecuadas”, señaló.

Para José de Jesús, esta serie de asesinatos se debe a una descomposición social que se ha ido haciendo evidente, poco a poco, en la Iglesia Católica, ya que, hace algunos años el mayor problema era el robo de arte sacro dentro de los templos, después los incidentes subieron de nivel en casos donde, durante celebraciones como bodas o bautizos, personas armadas irrumpían y asaltaban a los asistentes, pero siempre respetando la figura del sacerdote.

“Finalmente esto ha ido creciendo y ahora el sacerdote por supuesto no solamente es amenazado y golpeado sino también es asesinado”, dijo el padre José de Jesús.

En junio de 2015, tres monjas fueron atadas, amordazadas y agredidas por atacantes desconocidos en su casa parroquial en el sureño estado de Oaxaca. Seis meses antes, el párroco de esa misma localidad, Victorino López Nolasco también sufrió una agresión y durante varias horas fueron privados de su libertad.

En noviembre de 2015, en el céntrico estado de Puebla, el padre Erasto Pliego de Jesús fue secuestrado y asesinado. Cuando encontraron su cuerpo, tenía lesiones en la cabeza y quemaduras. En abril de ese mismo año en Guanajuato, el sacerdote Francisco Javier Gutiérrez Díaz fue víctima de un robo y murió víctima de un disparo.

De acuerdo con datos del Centro Católico Multimedial, los diez estados más peligrosos para ser sacerdote son Veracruz, Guerrero, Estado de México, Chihuahua, Michoacán, Durango, Guanajuato, Colima, Baja California y Puebla.

Este listado de entidades mexicanas, coincide también con las entidades consideradas más violentas en México y que son dominadas por algún cártel del narcotráfico.

No obstante, pese al creciente número de testimonios de la violencia que han sufrido los clérigos mexicanos en los últimos dos años, las autoridades no han logrado esclarecer ninguno de los casos.

“Lamentablemente por parte de las autoridades no realizan una investigación profunda siempre. Nosotros lo que tenemos que decir es que queremos que se hagan las investigaciones a fondo, por las causas que sean porque la verdad es la verdad, la justicia es la justicia, la impunidad es la impunidad y no queremos que ningún sacerdote mexicano o extranjero llegue a sufrir consecuencias como esta”, señaló el padre José de Jesús.

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