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Rehenes. Vamos a ponerle un rostro a este histórico momento.
Galilea sophie dejó méxico hace 15 años para construir su vida en israel. Ella nunca pudo imaginar que el 7 de octubre del año 2023 tendría que refugiarse con sus hijas al verse rodeada de explosiones de sangre y de mucho caos.
Una experiencia como imaginaran que dejó heridas que van mucho más allá de lo que se puede ver . Hoy está con nosotros para hablarnos justamente de lo que vivió y sintió ese día que lo cambió absolutamente todo.
Cómo estás? Bienvenida.
Gracias por estar aquí. Gracias .
Galia. Hola.
Es un placer. Y yo me imagino que recordar este momento.
Recordar este día en particular debe tener un impacto muy grande en tu corazón. En las familias que vivieron esto y que muy probablemente no lo hayan superado por completo.
Cuéntanos tu. Sí, ese es un día muy difícil.
Es un día en el que han pasado tres años y por un lado la vida sigue y estamos agradecidos de estar vivos, pero también tenemos muchos recuerdos, mucha, muchas preguntas, mucha frustración, mucho enojo , eh? Es un día muy, muy complicado, muy complejo.
Pues mira galilea, yo sé que dicen que recordar es volver a vivir y lo que menos me gustaría es que realmente tuvieras que volver a vivir una experiencia tan atroz y tan horrible como la que como la que viviste. Pero sí me gustaría que nos lleváramos un poco a ese momento que nos llevarás al momento en el que empezaste a escuchar las explosiones y que aunque evidentemente vives en una parte fronteriza donde según dicen, si están acostumbrados a que haya un flujo importante de policía y también de sirenas de ambulancias.
Pero definitivamente cuándo empezaste a notar galilea que eso no era como todos los días, que algo totalmente ordinario estaba fue, fue muy rápido darse cuenta que era algo totalmente diferente. Estábamos acampando afuera de un kibbutz.
Yo creo que ya todo el mundo sabe qué es, pero es una. Es una sociedad.
Es un una montón de gente que juntan en el campo, por decirlo así, una comunidad. Estábamos acampando unas 30 familias afuera de la valla de seguridad y a las 06:00 empecé a escuchar las explosiones, los misiles por un split second.
Pensé que ojalá sea lluvia y no sean misiles, pero después de medio segundo me di cuenta que no y era la primera vez que me que me tocaba estar en un lugar abierto, no en un lugar como dices, estando tan cerca de la frontera, en cada edificio, en cada lugar, tiene su 1/4 de seguridad donde si tienes que te metes, esperas a que pase y sigues tu vida. Pero en ese momento estamos en el campo y lo único que pude hacer en ese momento mis hijas tenían tres y cinco años y me aventé encima de ellas.
Perdón. Me aventé encima de ellas para protegerlas.
Y y después de ahí pues sin saber qué hacer, las tres temblando y viendo que qué hacemos eh? Salí del la tienda de campaña.
Una persona del equipo de seguridad del kibutz nos nos eh nos llevó en su auto hasta nuestra casa y ahí nos metimos al cuarto de seguridad, donde estuvimos más de 20 horas sin electricidad, sin saber realmente qué estaba pasando e. Gente en el otro lado del mundo sabía que estaba pasando.
Nosotros no, y cuando empezamos a escuchar como. Más tiros y ya no eran solamente las cohetes que que si te acostumbras.
Si ya era más como también, eh, máquinas automáticas o rifles , no, no sé, como batallas dentro del kibutz. Y ahí nos dimos cuenta que algo, algo diferente estaba pasando.
También era mucho más largo de lo que estaba pasando, porque llevábamos horas. Y intenta hacer que una niña de tres años y una niña de cinco electricidad.
Octubre sigue siendo caliente y no había aire acondicionado. Bueno, fácil no fue.
Definitivamente y contarlo. Y contarlo mucho menos.
Veo las pausas que haces. Evidentemente rememorando ese momento, que debe ser muy difícil, muy duro, porque yo que estar en una circunstancia similar con con mis hijas .
Y yo quiero indagar sobre una frase que leí eh, preparándonos para esta entrevista. Tú decías que eso era como el apocalipsis y quien tenga un poquito de formación bíblica sabe que el apocalipsis es el final.
Tú sentiste que fue el final, que era el final para ustedes? Cuando cuando salimos en la madrugada del del 8 de octubre, porque no salimos hasta que no, no llegó un mensaje diciendo que ya era seguro salir, que fue muy porque estando viviendo tan cerca de la frontera y estando acostumbrados a que cada tanto tiempo pasa algo así, haces la la valijas, la mochila y estás listo para salir unos cuantos días y regresar .
Y no salimos hasta que no nos dijeron ya está seguro, ya pueden salir y eran en la madrugada. No me acuerdo bien qué hora era.
Y a la hora de salir le pregunté a otras familias que ya habían salido antes que que dime qué hacer y que no hacer. Me dijeron.
Mejor pon a tus hijas en el suelo del auto y que no vean nada. Y salimos.
Y era como estar en una en una película que hasta la fecha me cuesta mucho trabajo entender que de verdad lo viví, pero lo viví y por eso estoy hablando con ustedes ahora, porque al salir del kibutz vimos autos quemados, vimos cuerpos tirados, vimos cosas que dices, es como the walking dead. Qué es esto?
Esto era pastoral y un no, y fue lo más lo lo lo mejor que hicimos en todo eso fue que mis hijas no vieron nada. Y eso es lo.
Y eso es lo bueno que pudiste protegerla de la de la mejor manera que pudiste a ambas ya no protegerlas en el momento del ataque, sino también de poder ver esas imágenes que, como vemos todavía tres años después, siguen causándote muchísimo dolor. Galilea y te agradecemos muchísimo que estés recordando esos momentos tan duros con nosotros.
Definitivamente hay heridas que no se ven, pero a mí me gustaría que me contaras cómo impactó tu vida este ataque, porque tengo entendido que dejaste israel y te mudaste a chipre. Todavía sigues allí?
Sí, aquí estamos. Originalmente veníamos por un méxico cuando tenía 20 años.
Elegí a israel como mi país, profundamente enamorada de israel, con todo lo bueno y todo lo malo. Tuvo una vida fabulosa, pero no veo cómo regresar.
No veo que que esté bien. En este momento no me siento segura y aquí y estamos lo suficientemente cerca de la familia.
Es un vuelo de 40 minutos y y me duele. Me duele mucho porque no es el país en el que nací.
Es el país que elegí. Pues galilea esperamos de verdad que el tiempo te dé el entendimiento necesario para poder superar esta situación, si es que se puede utilizar esa palabra o de pronto aprender a vivir con eso, que es lo que creo la gente hace después de un momento tan traumático como ese.
Te agradecemos estar aquí, te agradecemos recordar junto a nosotros y además creo que lo más importante, galia, hay que agradecer que estás viva y eso de verdad es ganancia. Gracias por estar aquí con nosotros.
Y esperemos que ese país, como tú dices, ese país que elegiste, definitivamente te pueda dar esa protección que todo ser humano necesita para ti y para tu familia. Así que te mandamos un abrazo muy fuerte con toda nuestra solidaridad y con todo nuestro cariño.
Y por supuesto también mucha gratitud por haber recordado esos momentos con nosotros. Gracias y gracias por darme el tiempo de contar nuestra