Lo que para un cartero podía parecer una ruta de trabajo cualquiera habría terminado convirtiéndose, según las autoridades federales, en una pieza de un supuesto negocio millonario de cheques robados.
Empleados postales de Houston son acusados de robar cheques por 24 millones de dólares y venderlos por Telegram
La acusación apunta a una operación que habría utilizado a empleados postales para sacar los cheques de sus propias rutas y ponerlos después a la venta entre compradores
Cinco residentes de Houston fueron acusados de participar en una conspiración que habría consistido en sacar cheques del correo de Estados Unidos, comprarlos a empleados postales y posteriormente venderlos a otros compradores a través de Telegram, de acuerdo con una acusación presentada ante una corte federal.
El supuesto esquema habría involucrado cheques por un valor aproximado de 24 millones de dólares.
Entre los acusados están Tryston Tremaine Vaughn, de 28 años; Malcolm Tiree Joubert, de 35; Alyssa Nadine Bryant, de 27; Catherine Clauzelle Kilpatrick, de 29; y Drakkor Jamar Alexander, de 34.
Kilpatrick, Joubert y Alexander trabajaban como carteros del Servicio Postal de Estados Unidos cuando, según la acusación, Vaughn los habría reclutado para sustraer cheques durante sus recorridos.
Los cheques supuestamente salían del correo para terminar en TelegramDe acuerdo con los fiscales, Vaughn habría establecido el vínculo entre los empleados postales y los compradores interesados en obtener los cheques.
El supuesto mecanismo era sencillo: los carteros sustraían los documentos de las rutas postales y posteriormente Vaughn y otras personas los compraban para revenderlos.
Los cheques eran ofrecidos a compradores a través de Telegram, una plataforma de mensajería que permite intercambiar mensajes y archivos.
Después de concretar las ventas, los cheques robados eran enviados a los compradores, según la acusación.
Las autoridades sostienen que el esquema llegó a involucrar aproximadamente 24 millones de dólares en cheques.
Cinco personas enfrentan cargos federales
Kilpatrick compareció ante una jueza federal el 24 de agosto. Vaughn, Joubert y Bryant tenían programada su comparecencia para este martes ante la jueza magistrada estadounidense Yvonne Y. Ho.
Alexander también fue acusado, pero todavía no se encontraba bajo custodia, según el Departamento de Justicia.
Vaughn enfrenta un cargo de conspiración para cometer fraude bancario.
Kilpatrick, Joubert y Alexander también enfrentan cargos relacionados con el supuesto robo de correo cometido mientras eran empleados postales, además de acusaciones de conspiración y obstrucción de la justicia.
Si son declarados culpables, los acusados podrían enfrentar hasta 30 años de prisión federal y una multa de hasta un millón de dólares por la conspiración para cometer fraude bancario.
En el caso de los tres acusados que trabajaban como carteros, los cargos adicionales relacionados con el robo cometido por un empleado postal podrían representar hasta cinco años más de prisión y una multa de hasta 250,000 dólares.
La investigación fue realizada por el FBI, la Oficina del Inspector General del Servicio Postal, el Servicio de Inspección Postal de Estados Unidos y otras agencias federales y locales.

