null: nullpx

74 años después, los restos de un piloto que murió en la Segunda Guerra Mundial regresan a EEUU para poder ser sepultados

Frank Fazekas fue un piloto que murió abatido por los nazis en Francia en 1944. Su hijo se empeñó en encontrar sus restos nunca hallados y, junto a la Universidad de Wisconsin, logró después de décadas cumplir la promesa que le hizo a su madre: enterrar a su papá.
26 Mar 2018 – 05:49 PM EDT
Comparte
Los modelos de aviones A P-47 Thunderbolt, fueron usados por EEUU en la Segunda Guerra Mundial. Los restos de uno de estos aviones fueron identificados junto a los del piloto que lo manejaba 74 años después de que fuera abatido por los Nazis. Crédito: Getty Images

Frank Fazekas tenía 22 años y era el militar estadounidense que pilotaba un caza A P-47 Thunderbolt que fue derribado por fuego alemán en Buysscheure, una perdida vereda francesa. Corría la Segunda Guerra Mundial y aunque los dueños de la tierra en donde cayó el avión intentaron salvarle la vida al piloto –que al aterrizar entre un cableado había logrado sobrevivir–, los nazis impidieron que se pudiera llevar a cabo cualquier rescate.

La esposa del piloto poco o nada pudo saber sobre los detalles de su muerte. Por supuesto, tampoco pudo recuperar su cuerpo para darle sepultura. Sin embargo, ella se encargó de que su hijo bautizado con el mismo nombre que su esposo y para entonces solo con tan solo 6 meses de nacido, conservara una memoria vívida y detallada de quién había sido aquel valiente soldado.

Por eso cuando en 2014, Frank Fazekas Junior, ya con casi 70 años, se enteró de que el programa MIA (Missing in Action) de la Universidad de Winsconsin había logrado recuperar los restos de Lawrence S. Gordon, un soldado estadounidense muerto en combate el 13 de agosto de 1944 cuyos restos se habían confundido con los de un soldado alemán, se embarcó en un gran desafío: encontrar los restos de su padre y cumplir el deseo de su madre de traerlos de vuelta a casa para que pudieran ser enterrados.

El programa de la universidad –concentrado en juntar fuerzas, dinero y tecnología para la recuperación e identificación de 82,000 soldados estadounidenses que murieron en los combates de la Segunda Guerra Mundial–, se topó con un testigo de aquellos lejanos hechos de la primavera del 1944 que dijo ser capaz de marcar el posible punto en donde el avión de Frank Fazekas había aterrizado.

Aunque en 2017 se hicieron algunas excavaciones estas fueron infructuosas hasta que, tras excavar un enorme agujero de más de 18 pies de profundo, encontraron seis ametralladoras, los restos del motor de aquel avión de guerra y huesos del piloto con sus placas de identificación. Frank Fazekas Junior presente durante el hallazgo quiso incluso conservar algunos pedazos de plástico que podrían haber hecho parte del avión con la idea de que “habían sido sostenidos y usados por su padre”.

Gracias a los esfuerzos de la Universidad y a la insistencia de ese hijo que no quiso olvidarse nunca del destino de su padre, los restos de ese piloto, 74 años después, por fin han regresado a Estados Unidos, y según especifica CBS News, serán enterrados en Cementerio Nacional de Arlington este próximo miércoles 28 de marzo. Además, el 8 de mayo, cuando se cumplan 73 años del aniversario del fin de la guerra, una biblioteca en la pequeña provincia francesa de Buysscheure será inaugurada con el nombre de Frank Fazekas.

Los investigadores envueltos en este hallazgo, sin embargo, saben que la tarea aún comienza. Fazekas es solo el segundo soldado cuyos restos vuelven a casa, quedan aún pendientes unas cuantas decenas de miles.

Vea también:

Loading
Cargando galería
Comparte
RELACIONADOS:Trending

Más contenido de tu interés