El sobrino de siete años de Liz no ha podido dormir desde que un adolescente abrió fuego en su escuela primaria en Oregón, acabando con la vida de tres niños y un maestro.
Familias de Oregón se enfrentan al reto de explicar a sus hijos un tiroteo escolar
Tras el tiroteo en la primaria Silver Rail de Bend, Oregón, padres y cuidadores buscan cómo ayudar a los niños a superar el trauma por el ataque que dejó tres menores y un profesor muertos
"Él seguía escuchando el sonido de los disparos" resonando en su cabeza, incluso mientras sus padres pasaban toda la noche del jueves consolando al alumno de la escuela primaria Silver Rail, relató ella a la AFP.
Los padres y cuidadores en esta ciudad, conocida por su paisaje montañoso y sus actividades al aire libre, se encuentran conmocionados por la tragedia y buscan formas de hablar sobre lo sucedido con sus hijos.
Griffin John II, de 16 años, mató a tres niños y a un maestro en la misma aula para alumnos con necesidades especiales a la que él mismo había asistido anteriormente; poco después, un padre que pasaba por casualidad frente a la escuela utilizó su propia arma para abatir al atacante, informaron las autoridades.
Otra estudiante, una niña de siete años, y otro maestro resultaron heridos, pero se encuentran en estado estable.
Vigilia
La comunicación es fundamental tras un suceso de este tipo, señaló a la CNN el pediatra local Logan Clausen.
"Hablen con ellos sobre lo que saben, hablen sobre lo que sienten. Pueden corregir con delicadeza cualquier dato erróneo", aconsejó el médico.
Decenas de personas se reunieron en una calle de Bend —muchas de ellas acompañadas por niños de diversas edades— para celebrar una vigilia al caer la noche del viernes.
Jeff Michaels, padre de tres hijos, contó a la AFP que, junto con su esposa, han hecho saber a sus hijos que pueden hablar libremente sobre lo ocurrido y plantear preguntas.
"Queremos saber cómo se sienten, y ellos, efectivamente, hacen preguntas" comentó mientras abrazaba a una de sus hijas.
Necesidades especiales
El desafío de ayudar a los más pequeños a procesar el trauma resulta especialmente complejo para quienes cuidan a niños con necesidades especiales.
Desde el ataque ocurrido el jueves, Sherry Lauer, de 56 años, ha estado observando a su nieta de cinco años en busca de señales que indiquen cómo está procesando la tragedia.
"Ella no utiliza el lenguaje verbal, así que no estamos seguros de cuánto comprende sobre lo que está ocurriendo en este momento", explicó Lauer a la AFP. Aunque la pequeña no es alumna de Silver Rail, "dejó de hacer lo que estaba haciendo y prestó atención" a una conferencia de prensa sobre el tiroteo en la escuela.
Hasta el momento, la niña no ha mostrado ninguna reacción negativa, añadió su abuela.
Centros de arte, restaurantes y parques de Bend —una ciudad de unos 100,000 habitantes en el centro de Oregón, atravesada por el río Deschutes— abrieron sus puertas y organizaron actividades especiales para los niños durante el fin de semana.
"Me extrañaba"
"Mi mamá ha estado llorando mucho, y yo también estoy triste", contó a la AFP una niña de ocho años que asistió a la vigilia del viernes junto a su tía.
La pequeña asiste a otra escuela, pero cuando empezaron a circular las noticias sobre el tiroteo, su madre fue a buscarla y la llevó a casa, donde le explicó lo que había ocurrido.
La tía, que pidió no ser identificada, señaló que su hermana ha animado a la niña a «hacer todas las preguntas que quiera», respondiéndole a medida que estas surgen.
"Después de lo que pasó, ella no paraba de decir que me extrañaba mucho", comentó la niña.









