El estado de Texas eliminó la elegibilidad de matrícula estatal para estudiantes indocumentados y ahora
exige estatus legal para obtener licencias profesionales. Estas medidas, sumadas a las constantes redadas, golpean la estabilidad económica de miles de familias y de los beneficiarios de DACA, quienes enfrentan mayores trabas para trabajar o estudiar.
Abogados de inmigración recomiendan renovar los permisos vigentes y evitar puntos de control migratorio ante el ambiente de hostilidad y miedo.