Anna era un niña de tan solo tres años de edad que falleció por el impacto de un vehículo que iba a exceso de velocidad. Su madre, quien estaba embarazada, logró sobrevivir y sigue bajo recuperación. Los conductores acusados habrían
participado en una carrera de autos. Hoy la familia de la menor busca generar conciencia y crear una
legislación que endurezca leyes de tránsito.