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Muy, muy importante e histórico lo que sucedió hoy. Gracias andrés, como siempre.
Mucho gusto. Claro que sí.
La demanda contra meta se adolescentes, pero en los adultos también. Pasar horas pegados al teléfono revisando las redes sociales ha pasado de ser un mal hábito para convertirse en muchos casos, en una verdadera adicción.
Las pantallas atrapan nuestro cerebro y nos dan una sensación inmediata de placer, haciendo que sea muy difícil dejarlas. Afectando el trabajo, los estudios y hasta la convivencia familiar.
Cómo saber si somos adictos y qué hacer en este caso? Vamos a comentarlo con la doctora y psicóloga clínica edith shiro.
Doctora, gracias por estar con nosotros. Este tema que es tan importante, el de la adicción en redes sociales y en el teléfono.
Cómo darnos cuenta de que somos adictos? Muy importante este tema y realmente la palabra adicción es la adecuada.
Por qué? Porque los mecanismos que se usan para la enfrentarse a las redes sociales y a este tipo de tecnología es muy similar a la adicción a las sustancias, la adicción a diferentes comportamientos.
Qué es lo que sucede? Que la la motivación para hacer cualquier otra cosa.
La falta de sueño, los hábitos de comer, de dormir, de relacionarse con otros se reducen completamente y el enfoque es total en recibir estas. Esta shot de serotonina de dopamina, donde la persona placer y buscando cada vez con menos tolerancia, recibir más este tipo de sensación.
Hemos visto. En redes sociales.
Estas imágenes publicadas que risa. Donde está una familia cenando juntos y todos están en su teléfono.
Esto ya pasó de la risa a la tragedia, porque es la todos los días. Totalmente.
Es así. Lo hemos, lo vemos, lo ven ustedes, lo vemos nosotros.
No solamente eso. Las investigaciones que se están haciendo hoy en día enseñan muchísimo cómo estos comportamientos se vuelven los hábitos que son muy difíciles de romper, porque se genera una especie de conexión en los neurotransmisores, donde la necesidad de constantemente estar con esta estimulación es muy difícil de romper ese patrón a menos que se pongan unas reglas muy claras, a menos que haya una intención muy clara y donde esos hábitos sean hábitos con muchísima más salud en vez de con toxicidad.
Este los algoritmos están hechos justamente para generar y crear adicción que estamos viendo y y y sobre todo más en cerebros que se están desarrollando. Perdón que te interrumpa, porque no es lo mismo que un adulto comience a usarlo, a que niños desde muy temprana edad, donde apenas se está desarrollando el cerebro, el sistema nervioso, estén expuestos a este tipo de adicción.
Por supuesto doctora, y con lo que estás comentando me viene a la cabeza estas imágenes tristísimas. Uno de repente está en un restaurante y ve un bebé que todavía no camina o que todavía está en carriola, pero que ya está con su pantalla.
Pues para que los padres puedan comer y el niño esté entretenido. Qué recomienda en estos casos?
Creo que hay que tener un balance bastante, bastante consciente de cómo estamos usando este. Esta tecnología digital es como lo que llamamos la dieta digital.
Cómo? Igual que la dieta chatarra.
O sea, qué estás comiendo, cómo lo estás usando? Cuánto tiempo estás frente a una pantalla?
Cuáles son ese tipo de límites que se están estableciendo a lo largo del día? Qué se está consumiendo en el sentido de a qué estás expuesto, qué tipo de imágenes, qué tipo de información, lo que lo que se aplica para un niño de dos años no es lo mismo que se aplica a que uno aplica a uno de 18.
Tener toda esta información y tener conciencia de eso, no solamente para los padres y para hablarlo, explicarlo y tener reglas muy claras de cómo funciona. Creo que es fundamental para que esto no se convierta en una epidemia.
Doctora. Para concluir, para aquellos padres que están en nuestro auditorio y que no tienen tan claro qué reglas deberían aplicar, o sea, no prohibirlo, pero cómo regularlo?
Lo primero es saber que no puedes tener usar las redes sociales y estar frente a pantallas todo el día. Tiene que haber un par de horas en la mañana, un par de horas, tal vez en la tarde.
Definitivamente no pararse por la mañana y ser lo primero que se ve ni estar toda la noche justamente con el teléfono o con las pantallas hace daños en los hábitos de comer, de dormir, de de descansar. Segundo, cuando hay situaciones emocionales, ya sea ansiedad, de angustia, no son las redes sociales las que tienen que consolar o los que tienen que regular las emociones.
Para eso están las relaciones interpersonales. Todo lo que tiene que ver con bullying, no utilizar las redes sociales para hablar mal de otro, para burlarse de otro, ni para que eso se propague.
Si te van a llegar malas noticias o hablar mal de otras personas, no compartirlo con los demás para que no se riegue. Y cuarto, y lo más importante es tener una comunicación abierta con nuestros hijos, con nuestros adolescentes y para saber qué es lo que sí está bien y qué es lo que está bien, y tener acuerdos de familia.
Y esto solamente se hace en conjunto con los demás. Vamos a hacer en la comunidad, en los grupos de padres donde estemos de acuerdo para que esa