Nuevos reportes indican que el
príncipe Mohamed bin Salmán impulsa al presidente Donald Trump a continuar la
guerra contra Irán como vía para establecer un nuevo orden en el
Medio Oriente. Mientras la
Casa Blanca envía a
J.D. Vance y
Jared Kushner a
Pakistán para explorar salidas diplomáticas, Arabia Saudita mantiene un discurso ambiguo entre la paz oficial y el apoyo a la escalada militar. Esta tensión bélica ya dispara el precio del combustible y extiende los ataques por todo el Golfo Pérsico.