publicidad
La investigación se enfocó en determinar si el consumo de la pornografía en exceso tiene características y comportamientos neurológicos y psicológicos similares a la adicción de sustancias.

¿Inviertes horas frente a la computadora viendo pornografía?

¿Inviertes horas frente a la computadora viendo pornografía?

Terapeutas y medios en EEUU han asegurado que el ‘porno’ es adictivo, pero muchas investigaciones sugieren que no lo es

La investigación se enfocó en determinar si el consumo de la pornografía...
La investigación se enfocó en determinar si el consumo de la pornografía en exceso tiene características y comportamientos neurológicos y psicológicos similares a la adicción de sustancias.

Por Joyce Pieretti: @sci_joyce

¿Inviertes horas frente a la computadora viendo pornografía?

Quienes sienten el deseo de ver mucho contenido pornográfico no muestran las mismas características que los adictos a la droga o al juego, según lo reveló un estudio realizado por investigadores de la Universidad de California. 

Ver pornografía en exceso suele ser estigmatizado por la sociedad. También se considera uno de los problemas más comunes asociados al comportamiento sexual. 

Muchas veces se caracteriza como una “adicción” semejante a la cocaína o la heroína, pero la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés) no lo clasifica como un desorden mental del mismo modo que lo hace con el consumo de esas drogas.  

publicidad

“Los terapeutas y los medios en Estados Unidos aseguran que el ‘porno’ es adictivo, sin embargo muchas investigaciones sugieren que no lo es. Este estudio examinó una reacción cerebral característica de otras adicciones, para ver si la pornografía producía un patrón similar y no fue así”, dijo la Dra. Nicole Prause, autora principal del estudio, en entrevista con Univision. 

Los investigadores midieron las reacciones eléctricas cerebrales de los participantes cuando les mostraban fotos sexualmente explícitas. Los encuestados fueron divididos en dos grupos según sus respuestas. 

De ellos, 55 manifestaron tener problemas para controlar el consumo de materiales pornográficos. Estas personas confesaron dedicar un promedio de 3.8 horas por mes a esa actividad. El otro grupo, conformado por unos 66 individuos, admitió no tener ningún problema en controlar su interés al dedicar solo un promedio de 36 minutos al mes a ver pornografía. 

El grupo con problemas de control tenía reacciones eléctricas débiles cuando les presentaban imágenes sexuales en comparación con otras imágenes no sexuales. Es decir, no se percibía una diferencia significativa entre la manera en cómo reaccionaban a cada foto. Esto no coincide con otros casos de adicción "como de heroína o cocaína- donde los participantes han experimentado reacciones exponencialmente distintas al ver una imagen que contenga su objeto de deseo. 

A pesar de los hallazgos de este análisis, existen algunas similitudes obvias entre la “adicción” a la pornografía y a las drogas o el juego, como volverse cada vez más aislado y exhibir comportamientos sospechosos y reservados.
Cuando la pornografía empieza a interferir en sus relaciones personales, su empleo, sus finanzas […] y le hace daño a su vida en cierta manera, ese es el momento de buscar ayuda”, explica George Collins, consejero y director de Compulsion Solutions, un centro de ayuda para las adicciones al sexo y la pornografía. 

Según él, la exposición constante a la pornografía desarrolla un hábito que hace que solo vea a las parejas como objetos. Esto lo lleva por el camino a la adicción, pues "no se puede obtener suficiente de lo que nunca te podrá satisfacer”. 

Sin embargo, según la Dra. Prause, hay otros factores que explican mejor las diferencias entre el comportamiento sexual más que la simple "adicción" de, por ejemplo, tener un alto apetito sexual. De cualquier modo, Prause y su equipo continuarán realizando investigaciones adicionales para un mejor entendimiento del comportamiento sexual. Recientemente finalizaron otro estudio que busca reducir los impulsos sexuales en las personas que desean tratamiento y varios ensayos clínicos están en marcha. 

Aunque las implicaciones sociales, psicológicas y médicas de la pornografía aún no son concluyentes, habrá más recursos disponibles para aquellos que esperan modificar su comportamiento sexual y necesiten ayuda en el futuro.

publicidad


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad