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¿Producir energía solar puede proteger el desierto de California?

Medida podría abastecer con energía solar a más de ocho millones de hogares estadounidenses, pero: ¿cómo influye en los ecosistemas?
15 Sep 2016 – 7:37 PM EDT

Es hasta obvio pensar que en el desierto haya un enorme potencial solar. Sin embargo, a ¿quién se le habría ocurrido que al generar energía de este tipo se podría ayudar a conservar el hábitat de cientos de especies?

Una nueva apuesta de las autoridades de California para solarizar 10.8 millones de acres del desierto y generar hasta 27,000 megavatios de energía renovable -lo suficiente como para abastecer más de ocho millones de hogares estadounidenses- fue anunciada esta semana con bombos y platillos por el gobierno estadounidense.

Según la Oficina de Administración de Tierras de EEUU eso le permitirá a este Estado acercarse a su meta de reducir las emisiones de gases un 40% para 2030.

El presidente Barack Obama ha apostado por la energía solar durante sus ocho años de gobierno, de modo que iniciativas como estas del Departamento del Interior son coherentes con esa línea de pensamiento.

Como es de esperarse, ante el anuncio las propias autoridades estadounidenses y algunas organizaciones ambientalistas calificaron la decisión como histórica y prometieron que este plan permitirá proteger permanentemente tierras públicas -lugares de gran belleza escénica- y conservar especies como el borrego cimarrón, las tortugas del desierto, los linces y a unas 170 especies de aves residentes y migratorias.

“Este plan demuestra que no tenemos que elegir entre protección de la fauna y la energía renovable. Este plan deja mucho espacio para crear el futuro energético de nuestro estado. El nuevo plan ayudará de dos maneras. Primero, protegerá los paisajes más importantes para las aves residentes y migratorias y segundo, ayudará a California a conseguir más rápidamente sus ambiciosas metas de producción de energía renovable”, asegura Brigid McCormack, director ejecutivo de Audubon California.

Por su parte, el Pew Charitable Trusts asegura que gracias al Plan de Energía Renovable para la Conservación del Desierto de California (DRECP por sus siglas en inglés) “será posible equilibrar el surgimiento de las energías renovables a la vez que se preservan los hábitats de una vasta franja del desierto de California que incluye Silurian Valley, Mayan Peak y Chuckwalla Bench”. Además, se habla de que este plan prepara a este estado contra la minería en la zona (en el futuro) y regula todas las actividades comerciales en el presente.


Los 'peros'...

Aunque existe consenso general de que producir electricidad mediante el sol es menos nocivo para el ambiente que quemar combustibles fósiles, no todos están 100% a favor de este tipo de tecnología solar a escala masiva. Tampoco en California.

De hecho, este nuevo plan para el desierto californiano se anunció apenas una semana después de que el condado de San Bernardino rechazara la instalación de una planta solar en las montañas del desierto del Mojave, también en California. La comunidad se resistió a esa construcción por considerar que no es posible descartar el impacto del proyecto en el hábitat silvestre de la zona.

Organizaciones como Basin and Range Watch aseguran que los proyectos fotovoltaicos deterioran las poblaciones de las aves. “Al menos en los alrededores del río Colorado. Creo que hay hasta 183 especies de aves afectadas en California en estos proyectos de energía solar y más de 3,500 individuos muertos”, denunció en agosto Kevin Emmerich, cofundador de la organización ambientalista durante la reunión donde se evaluaba la creación del parque solar Palen, al sur del Parque Nacional Joshua Tree.

Lee Walston, científico ambiental del Laboratorio Nacional de Argonne ubicado en la Universidad de Chicago, asegura que hay poca información acerca de las muertes de aves en parques solares.

Los investigadores del National Photovoltaics Environmental Research Center en Upton, Nueva York, dedican su vida a analizar los posibles impactos de las iniciativas solares. Aunque no se han pronunciado sobre el proyecto en California. Ellos reconocen que entre las principales críticas a esta tecnología está el proceso de producción de los paneles solares (que puede ser más limpio) hasta la instalación y el uso requerido de agua y energía para su posterior mantenimiento.

Gases de efecto invernadero y agua

Sobre la fabricación se recuerda que la gran mayoría de celdas inician como cuarzo, la forma más común de sílice (dióxido de silicio), el cual se refina a silicio elemental y este cuarzo se extrae de las minas. Parte del proceso puede ser potencialmente contaminante, pero es verdad que los procesos se han mejorado en las últimas décadas, destacan. También se ha mejorado la eficiencia de los mismos. ¿Cuánto tiempo tomará compensar la energía usada y los gases de efecto invernadero emitidos durante la producción e instalación de estas granjas solares? Esa información aún se desconoce.

Aunque la cantidad de agua utilizada para producir, instalar y operar los paneles fotovoltaicos es menor que la requerida para enfriar las plantas termoeléctricas alimentadas por energía fósil y de fusión, proyectos a escala comercial en un rango de 230 a 550 megavatios pueden necesitar hasta 1,500 millones de litros de agua para controlar el polvo durante la construcción y hasta 26 millones de litros al año adicionales para lavar los paneles en operación y mantener la eficiencia de su funcionamiento, explica Dustin Mulvaney, profesora de estudios ambientales de la Universidad de San José, California en su texto El dilema verde de la energía solar.

Por su parte, Char Miller, analista de medio ambiente en Pomona College, California, ha dicho que para ella la solución está en promover un tipo de energía solar a menor escala y no necesariamente estas grandes instalaciones en medio del desierto. Además asegura que aún es crítico determinar cómo se va a almacenar y aprovechar mejor la energía solar que se genere.

Esta no es la primera vez que California voltea la vista hacia la energía solar. El desierto del Mojave cuenta ya con instalaciones solares como la considerada la más grande del mundo el Ivanpah, situada entre Los Ángeles y Las Vegas. También existe ahí la Desert Sunlight Solar Farm, entre Los Ángeles y Phoenix. Cada una de ellas produce cientos de megavatios de energía.

Durante las próximas semanas y meses, las autoridades prometen ir dando respuestas a las inquietudes planteadas hasta ahora y explicando mejor los beneficios de la iniciativa.

Explicación del proyecto en inglés.

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