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Otra ‘Casa Blanca’ para Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera

“¿Qué pasará con estos departamentos en Miami? ¿Se investigará el tráfico de influencias o se dejará pasar tal y como sucedió con la ‘Casa Blanca’? ¿Se les calificará como un ‘nuevo error’ en la compra de inmuebles de la familia Peña Rivera?”.
Opinión
Académico y periodista independiente
2016-08-10T16:20:01-04:00


Hace menos de un mes que el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, pidió perdón por haber actuado de mala manera en la adquisición de la “Casa Blanca” cuyo propietario era Grupo Higa, empresa favorecida por la adjudicación directa para la construcción de obras públicas en el tiempo en que Peña Nieto fue gobernador del Estado de México pero también bajo su actual mandato presidencial; sin embargo, la memoria resultó corta y olvidadiza porque en la ciudad de Miami, el presidente y su esposa, Angélica Rivera, ocupan un departamento que pertenece a la empresa Grupo Pierdant, la cual encabeza las preferencias gubernamentales para construir diversos puertos marítimos en el país.

¿Falta de memoria? ¿Práctica recurrente? ¿Futura petición de perdón? Son las preguntas que inmediatamente uno se hace cuando investigaciones periodísticas como la realizada por The Guardian (09/08/16) revelan que en el actuar de la pareja presidencial y su relación con las “grandes constructoras” existe un patrón que está enmarcado por el tráfico de influencias, los posibles actos de sobornos y el incumplimiento de las funciones públicas que derivan en actos de corrupción; estas tres circunstancias no solo son “errores” –como sugirió hace un mes Peña Nieto– sino que constituyen delitos que están debidamente señalados en el Código Penal Federal en su artículo 221.

Usar la posición política para favorecer a un tercero y/o recibir algo a cambio por esta acción es un delito que en México tiene una pena de dos a seis años de prisión y que incluye, además, la destitución e inhabilitación para ocupar cualquier cargo público. Así que habitar parcial o temporalmente los departamentos 304 y 403 en el Ocean Club Tower One en la ciudad de Miami debía ser investigado para quitar toda sospecha de que se trata de un soborno de parte de la empresa Grupo Pierdant para que esta se vea favorecida en la adjudicación directa para la construcción y modernización de los puertos de Altamira (Tamaulipas), Tuxpan (Veracruz), Lázaro Cárdenas (Michoacán) y Manzanillo (Colima).

La historia de los departamentos de Miami, como informó The Guardian, es completamente similar a la afamada “Casa Blanca” de Lomas de Chapultepec, ya que resulta que el departamento 304 es propiedad de Angélica Rivera desde el año 2005 –tal y como lo hizo público ella misma en el video que difundió en YouTube en noviembre de 2014 tras el escándalo–; sin embargo, el 403 le pertenece a Grupo Pierdant desde el año 2009, y ambos están interconectados para el disfrute vacacional de la señora Angélica Rivera y su familia.

La compra de ambos departamentos se realizó de forma similar, ya que se crearon empresas únicamente para ese propósito. La empresa de Angélica Rivera se llama UNIT 304 OTO INC y la de Grupo Pierdant tiene el nombre de Biscayne Ocean Holdings.

Lo que levanta sospechas es que el pago de 29,703 dólares por el impuesto predial del año 2014, correspondiente al departamento 304, no fue pagado por su dueña, Angélica Rivera, sino por Grupo Pierdant en marzo de ese mismo año. Tres años después, el 1 de junio de 2016, Peña Nieto anunció una inversión histórica de 62,000 millones de pesos para duplicar la capacidad de carga de los puertos marítimos mexicanos; una de las empresas que podría verse favorecidas con estos contratos es justamente Grupo Pierdant.

No obstante, la oficina de prensa de la Presidencia de México aseguró que el departamento 304 en Ocean Club Tower One en Miami no pertenece a Angélica Rivera y, a su vez, también negó que el gobierno mexicano mantenga relaciones o contratos con Grupo Pierdant y Ricardo Pierdant, a quien identifican como su director.
Lo cierto es que sí hay una relación entre el gobierno de Peña Nieto con la familia Pierdant, pues Aurora Pierdant –hermana de Ricardo Pierdant– recibió por adjudicación directa un contrato para dar capacitación a la Comisión Nacional de Hidrocarburos por 1,160,000 pesos. El convenio CNH64/2014 se realizó entre noviembre y diciembre del año 2014.

Si recordamos el escándalo de la “Casa Blanca”, la primera declaración oficial también negó todos los hechos; pero conforme pasaron los meses poco fue lo que pudieron ocultar. Pasaron de la negación al perdón, hoy tienen frente a sí un nuevo escándalo y el guion parece ser el mismo.

¿Qué pasará con estos departamentos en Miami? ¿Se investigará el tráfico de influencias o se dejará pasar tal y como sucedió con la “Casa Blanca”? ¿Se les calificará como un “nuevo error” en la compra de inmuebles de la familia Peña Rivera? ¿Cuántas propiedades más esconderán el Presidente y su familia? ¿Cuántas empresas, como Grupo Higa y Grupo Pierdant, han realizado esta clase de prácticas para contar con el aval o apoyo presidencial?

¿Cuántas “Casas Blancas” seremos capaces de soportar como mexicanos? ¿Cuántas más?

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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