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Las mujeres somos la mitad de la población, y nos van a escuchar en las urnas

“Los republicanos prefieren apoyar a un acusado de agresión sexual a perder una silla en la Corte Suprema de la nación. Y están dispuestos a mandar un mensaje a todas las mujeres: ustedes no importan”.
Opinión
Secretaria de Prensa Nacional de Latino Victory Project.
2018-10-04T15:59:19-04:00

Estoy aquí, no porque quiero estar. Estoy aterrorizada. Con estas palabras desgarradoras comenzó el testimonio que marcaría no solo la vida de la doctora Christine Blasey Ford, sino también la historia del país, y posiblemente, las elecciones de noviembre.

Para la mayoría de las mujeres que vimos la audiencia del comité judicial del Senado, en donde Christine testificó bajo juramento que el juez Brett Kavanaugh la agredió sexualmente cuando ambos eran adolescentes, fue difícil hacerlo sin que se nos llenaran los ojos de lagrimas. Quizá recibimos mensajes de texto o llamadas de nuestras amigas, hermanas, compañeras de clase o de trabajo, mensajes de aliento, de confort o de angustia. A mi me hicieron lo mismo, y yo tampoco dije nada.

Al contar lo que vivió durante su ataque, Christine le prestó su voz a las casi 18 millones de personas que han sido victimas de la violencia sexual desde 1998. De esta cifra epidémica, el 90% de las victimas adultas son mujeres. Dicha de otra manera, una de cada 6 mujeres en el país ha sobrevivido un ataque sexual o una violación completa. Es casi posible que usted, lectora o lector, conozca por lo menos a una mujer que tenga un recuerdo sellado en su memoria tan horrífico como el de Christine.

Sin nada que ganar y todo que perder, su privacidad, su seguridad y la de su familia, Christine hizo un acto de sacrificio al hablar sobre su ataque. Lo hizo frente a un comité liderado por una mayoría de hombres republicanos, empeñados en silenciar su voz y negarle la oportunidad de ser escuchada. Quizá la oyeron, pero sus palabras no fueron escuchadas ni por el jefe del comité, el Senador Charles Grassley, ni mucho menos por republicanos como el Senador Lindsay Graham, quien como si fuera un actor de un melodrama barato a gritos denunció la audiencia durante el testimonio de Kavanaugh, llamándola una “farsa sin ética y un circo”. El Senador Orrin Hatch dijo que quizá Christine se había equivocado de agresor, poniendo en duda su credibilidad. No podemos hablar del tema sin apuntar que además de los ataques del los senadores Republicanos y los medios conservadores, el mismo presidente de la nación se burló de Christine en uno de sus mítines.

Para todos estos hombres Republicanos, la experiencia de Christine no fue válida. Fue una piedra en el camino hacia la confirmación a la corte suprema de Brett Kavanaugh.

Pero el daño ya está hecho, y es un daño que nuestro país necesita. Christine abrió una herida que era necesario abrir. Su testimonio sacó a la luz dos puntos alarmantes. Uno de ellos es que las victimas de acoso sexual aun tienden a guardar silencio por lo mismo que está viviendo Christine: incredulidad, enojos y burlas por parte de las autoridades encargadas de investigar las acusaciones. El otro punto es igual de alarmante: los republicanos prefieren apoyar a un acusado de agresión sexual a perder una silla en la Corte Suprema de la nación. Y están dispuestos a mandar un mensaje a todas las mujeres: ustedes no importan.

En tan sólo unas semanas, durante las elecciones, las mujeres tendremos la oportunidad de mostrarles a los republicanos que no nos van a silenciar y que si importamos. El sacrificio de Christine no debería ser en vano. No podemos continuar eligiendo a candidatos republicanos, tanto hombres como mujeres, que desmienten la humanidad de las mujeres. Somos la mitad de la población, y nos van a escuchar en las urnas.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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