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La crueldad hacia los inmigrantes ha sido el tema que define la presidencia de Trump

“Necesitamos un presidente(a) que tenga claridad moral y que incorpore los valores de nuestro país: alguien que entienda que separar a las familias es anti-estadounidense”.
Opinión
Senadora de Estados Unidos y candidata (D) a la presidencia.
2019-06-20T13:02:56-04:00

El Presidente Trump lanzó su primera campaña describiendo a los inmigrantes como "violadores,” por lo que tiene sentido que ahora esté iniciando su campaña para la reelección con el terrible anuncio de que mandará a su gobierno a que inicie deportaciones masivas.

Cuatro años después de que Donald Trump comenzó su ahora infame descenso de esas escaleras mecánicas, ha quedado claro que no hay punto muy bajo para él.

El plan del presidente para acorralar a millones de inmigrantes se remonta a los capítulos más oscuros de nuestra historia. Francamente, no sé si cumplira con su meta, pero que no haya equivocación: sólo bastan las palabras del Presidente Trump para infligir dolor real y tener efectos reales.

Ese efecto real es que los inmigrantes que respetan la ley se esconderán más. El efecto real es que habrá una mujer que temerá llamar a una patrulla policial después de haber sido violada por temor de ser deportada. El efecto real es que habrá niños que se nieguen a ir a la escuela mañana porque están aterrorizados de que sus padres no estén en casa al regresar.

Hay que hablar con la verdad: la crueldad hacia los inmigrantes ha sido el tema que define la presidencia de Donald Trump. El ha intentado usar a los dreamers como rehenes para obtener el financiamiento de su proyecto de vanidad, el muro en la frontera. Su administración le ha cerrado la puerta a los refugiados. Han arrancado a niños de los brazos de sus madres para ponerlos en jaulas. Su administración separó a un bebé de cuatro meses de su padre, quien huía de la persecución, y lo transportaron a Michigan; 16 meses después, todavía no puede caminar ni hablar. Eso no es seguridad fronteriza, es un abuso de los derechos humanos.

Me convertí en fiscal y servidora pública porque quería proteger a las personas. Yo quería ser la persona a la cual la gente le pedía ayuda: quería usar la ley como herramienta para la justicia y usar mi poder como arma en la lucha por la justicia. Como Fiscal del Distrito, yo me enfrenté a los delincuentes que defraudaron a inmigrantes y obtuve una indemnización por esas víctimas, independientemente de su situación legal. Como Fiscal General, me aseguré de obtener representación legal gratuita para menores no acompañados.

Así que cuando veo a Donald Trump abusar de la oficina más poderosa del mundo para infligir dolor a los más vulnerables, me cuesta entender cómo alguien puede tener tanta maldad. Pero lo que sí entiendo es que el odio y el resentimiento son el núcleo de su política cínica. Cada vez que él encuentra una oportunidad para aprovecharse del miedo, o quiere distraer del último escándalo de su administración, o simplemente quiere el halago de su base, él recurre a culpar y denigrar a personas que son diferentes a él.

Pero hay que ser claros sobre dos cosas: primero, esto no tiene nada que ver con la seguridad. Nadie es más seguro por haber incitado intencionalmente el pánico en nuestras comunidades. Nadie es más seguro al acorralar a los padres que respetan la ley mientras sus hijos están en su práctica de fútbol o en un campamento de verano. Segundo: esta propuesta, y toda la agenda antiinmigrante de este presidente, va en contra de todo lo que Estados Unidos representa.

Necesitamos una presidenta que tenga claridad moral y que incorpore los valores de nuestro país: alguien que entienda que separar a las familias es anti-estadounidense. Necesitamos una presidenta que entienda que los inmigrantes no solo pertenecen a Estados Unidos, sino que son parte de nuestra fundación. A menos que tus antepasados hayan sido nativos americanos o sido traídos en contra de su voluntad en un barco de esclavos, tú eres un estadounidense gracias a la inmigración.

El defender a la comunidad inmigrante ha sido una prioridad mía durante toda mi carrera. Mi primer discurso en el piso del Senado de Estados Unidos fue en nombre de los dreamers. El primer proyecto de ley que patrociné fue el Dream Act, y trabajé con colegas de ambos partidos en legislación bipartidista para garantizar que los dreamers pudieran trabajar en el Congreso. Yo fui una de los 11 Senadores que votaron en contra de la confirmación de John Kelly porque él no se comprometió a proteger DACA. De hecho, obtuve votos en el Senado en contra de su nominación, a pesar de que yo era una Senadora completamente nueva. Fui la primera Senadora en pedir la renuncia de la Ministra Kirstjen Nielsen después de que ella mintió sobre la política de separaciones de familias de la administración. He resistido a todos los esfuerzos para financiar el muro fronterizo de Trump, incluso cuando había una presión inmensa para ceder y tener un trato.

He luchado en contra de la administración de Trump en todo momento para evitar que él implemente sus deseos anti-inmigrantes. Por supuesto, ese debería ser lo mínimo, no el máximo, para nuestro(a) próximo(a) presidente(a). Yo trabajaré incansablemente para aprobar la reforma migratoria del Siglo XXI, pero no esperaré al Congreso. A principios de este mes, anuncie mi plan para usar acciones ejecutivas para restablecer y expandir DACA, crear un nuevo programa de acción diferida para millones de inmigrantes que respetan la ley, y hacer todo lo posible dentro de mi autoridad legal para crear un nuevo camino hacia la ciudadanía para los dreamers.

Lo que este presidente no entiende es que su odio no puede enfrentarse a la capacidad de recuperación y la fuerza de los millones de inmigrantes que viven en nuestro país y contribuyen a nuestra sociedad. Necesitamos una nueva presidenta que los defienda, una presidenta que entienda que somos y siempre seremos una nación de inmigrantes. Yo seré esa presidenta.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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