El repudio al statu quo

“La única manera de leer los resultados de las elecciones del 5 de junio y de las encuestas subsiguientes es que la sociedad mexicana desea fervientemente un cambio en el statu quo, pero no sabe cuál”.
Opinión
Político, intelectual y comentarista, ex Secretario de Relaciones Exteriores de México
2016-06-28T08:18:13-04:00


Es demasiado fácil extrapolar los resultados del Reino Unido con Podemos en España, con Le Pen en Francia, con Trump en Estados Unidos, o con López Obrador en México. Los lugares comunes y ciertos abundan: son países diferentes, personajes distintos, coyunturas disímbolas.

No obstante, hay algo que conviene reiterar, ya que muchos lo han afirmado en estos días. El resultado en Reino Unido por dejar la Unión Europea proviene de dos factores: un amplio hartazgo o incluso repudio al statu quo simbolizado –de manera falsa– por la supuesta ola migratoria que inunda ya las playas de Albión, por la dictadura de Bruselas que no permite a los ingleses conservar sus usos y costumbres, y una nostalgia por el imperio perdido y la gloria destruida. Pero también pesan cinco años de austeridad, desempleo, bajos salarios y servicios públicos deficientes.

Trump es muy parecido: “ Make America great again” apela a los peores sentimientos de la gente: el miedo a lo externo (vía migrantes, importaciones y desplazamiento de empleos a otros países), el consiguiente racismo, el simplismo y el resentimiento contra “las élites”, y la añoranza de una edad de oro.

También conecta con el justificado hastío frente a una situación económica y social en pleno deterioro, caracterizada por la creciente desigualdad a pesar del retorno al crecimiento. Hay nuevos empleos y la desocupación ha bajado, pero los salarios son menores que antes. El traslado a China y a México de puestos de trabajo resuena con la gente: se entregan a personas que ganan diez veces menos.

Podemos-Izquierda Unida en España es la otra cara de la misma medalla. Reverbera con la juventud exasperada, con los condenados al paro para siempre, con años de austeridad. Su chavismo contra natura le da un toque exótico, pero no lo suficiente para crecer: a la alianza con Izquiera Unida le va peor que en diciembre.

El drama es que en países como estos, mientras no haya alternativas al statu quo más que estas, ganarán estas. Lo existente no vende. Con razón. Y eso nos lleva a nuestro maltrecho México.

La única manera de leer los resultados de las elecciones del 5 de junio y de las encuestas subsiguientes es que la sociedad mexicana desea fervientemente un cambio en el statu quo, pero no sabe cuál. El rechazo al PRI es enorme; el apoyo al PAN, circunstancial y tenue; la debacle del PRD, patente; el ascenso de MORENA, indiscutible.

Si la única alternativa al detestado y detestable statu quo es que AMLO gana, por razones parecidas a Estados Unidos y el Reino Unido: miedo al mundo, nostalgia por tiempos pasados, ira con un presente inaceptable. Si es difícil pedirles a los norteamericanos hartos con el establishment que voten por Clinton, o a los ingleses que sufragaran por Bruselas, tampoco los posibles candidatos de los partidos políticos mexicanos, Miguel Angel Osorio Chong, Margarita Zavala de Calderón o Miguel Angel Mancera representan una alternativa viable. Faltó otra opción en el Reino Unido y en Estados Unidos. Ojalá aparezca en México.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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