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El alcalde de Miami-Dade ha traicionado a la comunidad inmigrante

“En una ciudad multicultural, compuesta de inmigrantes de todo el mundo, el hecho que nuestro alcalde no enfrentó la orden ejecutiva de Trump debería tener muy enojados a sus habitantes”.
Opinión
Organizador comunitario y residente de Miami-Dade que estuvo indocumentado durante más de diez años.
2017-02-07T18:03:23-05:00

El pasado fin de semana, el Alcalde del condado de Miami-Dade, Carlos Giménez, dio una entrevista a un canal local y me culpó de algo que yo no hice. La actitud de Giménez durante este último mes, comparable a la de Donald Trump, no es sorprendente, pero da miedo que nuestro alcalde inmigrante quiera emular a un presidente antiinmigrante.

Esto es lo que pasó.

Después de que Donald Trump amenazó con recortar cientos de millones de dólares de fondos federales a ciudades que no obliguen a la policía local a hacer cumplir las leyes de inmigración, el condado Miami-Dade fue la primera jurisdicción que anunció que obedecería la orden ejecutiva.

Otras ciudades en Estados Unidos decidieron desafiar a Trump y dijeron que no van a cooperar con las agencias federales de inmigración. El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, prometió destruir, si es necesario, los récords que sus municipalidades tienen de los inmigrantes indocumentados. El alcalde de Seattle, Ed Murray, dijo que su ciudad va a continuar apoyando a las comunidades inmigrantes, y el estado de Washington puso una demanda contra la orden ejecutiva que prohíbe a musulmanes de siete países ingresar a este país.

No el condado de Miami-Dade.

Es una vergüenza que el alcalde del condado de Miami-Dade, Carlos Giménez, sea el primero en el país en rendirse a la política antiinmigrante de Donald Trump. En una ciudad multicultural, compuesta de inmigrantes de todo el mundo, el hecho que nuestro alcalde no enfrentó la orden ejecutiva debería tener muy enojados a sus habitantes.

Tuve la oportunidad de confrontar al alcalde Giménez en una audiencia legislativa de la delegación de Miami-Dade. Con otros dos activistas, levantamos unas pancartas que le pedían al alcalde que protegiera a las familias inmigrantes mientras el daba su presentación. Después de hacerlo hablamos con él, pero desafortunadamente no cambió su posición.

Desde 2013, Miami-Dade se ha negado a retener indefinidamente a las personas detenidas que no tienen documentos. No con base en principios, sino en el hecho de que el gobierno federal no reembolsa los costos de mantener en custodia a esas personas. El alcalde dice que Miami-Dade nunca se declaró una ciudad santuario y que no quiere perder millones de dólares en fondos federales. Pero no es claro cuánto del dinero que recibe la ciudad se vería realmente afectado con la orden ejecutiva de Trump.

Le dije al alcalde que había actuado sin pensar en las consecuencias. Que él mismo es un inmigrante, un exiliado cubano originario de la Habana cuya familia escapó de la persecución política y tuvo el privilegio de crecer en un sistema que le dio la oportunidad de ser exitoso. Su experiencia personal le tendría que servirle de ejemplo sobre lo que los inmigrantes pueden lograr si se les da la oportunidad.

Lo más frustrante de todo esto es que el alcalde tiene aliados que habrían podido ayudarle a tener un buen caso si hubiera decidido desafiar la legalidad de la orden de Trump. El alcalde de la ciudad de Miami, Tomás Regalado, ha criticado a Giménez, llamando su decisión prematura e irresponsable, y declarando que la ciudad de Miami va a desafiar a Trump.

Si Giménez hubiera elegido desafiar a la a administración de Trump, habría tenido como precedente legal el caso “South Dakota vs. Dole”, en el cual la Corte Suprema consideró las limitaciones que la Constitución le pone al congreso cuando usa su autoridad para influenciar a los estados individuales en áreas en las cuales la autoridad está reservada a estos últimos. La Corte estableció una regla de cinco punto para considerar la constitucionalidad de medidas de este tipo. La quinta regla dice que las condiciones no pueden ser coercitivas. Esto le habría dado una razón legal para desafiar la orden ejecutiva de Trump sobre las ciudades santuario.

Al final de nuestra conversación, le dije al alcalde que este es un capítulo de la historia de Estados Unidos que va a ser recordado con verguenza, y que si el no decidía proteger a la comunidad su legado se vería seriamente afectado.

Unos días después el alcalde Giménez me atacó en el canal 10, Univision y Radio Caracol, diciendo falsamente que yo inventé rumores de chequeos de tráfico organizados por ICE. Es realmente triste que el alcalde haya tomado como ejemplo el comportamiento de Donald Trump y esté tratando de intimidar a los activistas de los derechos de los inmigrantes. Pero no tenemos miedo y no nos vamos a dar por vencidos. Mientras que el alcalde juega con la política e intimida a los que abogamos por nuestras familias y amigos, muchos inmigrantes en nuestra comunidad están siendo detenidos por ICE y las familias tienen miedo.

Alcalde Carlos Giménez, es tiempo de pelear por la comunidad inmigrante del condado de Miami-Dade.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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