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Fachada en el Viejo San Juan con la bandera de Puerto Rico (archivo)
Phillip Arroyo
Opinión

Analista politico, becario de la Casa Blanca en la oficina del vicepresidente de Estados Unidos en 2012. Consultor en Orlando, Florida, donde culmina sus estudios de Derecho en la universidad Florida A&M.

¡Date a respetar puertorriqueño!

¡Date a respetar puertorriqueño!

“Es hora de acabar con el ultraje continuo de corporaciones estadounidenses en Puerto Rico y llegó el momento resolutivo de la patria para exigir nuestro derecho inalienable a la independencia como país soberano”.

Fachada en el Viejo San Juan con la bandera de Puerto Rico (archivo)
Fachada en el Viejo San Juan con la bandera de Puerto Rico (archivo)


A solo semanas de las elecciones en Puerto Rico, lo que voy a compartir con ustedes en esta columna puede ser estremecedor. Sin embargo, depende de ti, lector que me lees, si decides aceptar la realidad o seguir con las vendas en los ojos creyendo el cuento de la “estadidad” del Partido Nuevo Progresista (PNP, partido que aboga por la unión de Puerto Rico como estado 51 de los Estados Unidos), o la “autonomía” del Estado Libre y Asociado y el Partido Popular Democrático (PPD, partido que aboga por la permanencia de Puerto Rico como territorio de los Estados Unidos).

Como muchos saben, yo era estadista, trabajé en la Casa Blanca y en el departamento de Estado bajo la administración de Luis Fortuño, el hombre que enterró la estadidad para siempre con las leyes 20 y 22 del 2012 y ahora intenta vender lo que queda de la isla a través de la Junta de Control Fiscal al lado de su excompañero de papeleta Pedro Pierluisi.

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Es importante que el pueblo puertorriqueño entienda primeramente que existen varios tipos de abogados. La abrumadora mayoría de los ciudadanos ven al abogado como los de las películas, que siempre están en corte litigando y defendiendo o procesando a personas durante procesos criminales. La verdad es que muchos abogados nunca pisan un tribunal y se dedican exclusivamente a asuntos transaccionales, contratos y asesoría. Es aquí donde surge el abogado corporativo. El abogado corporativo se dedica a representar a empresas durante transacciones, procesos de adquisición y otros, con el objetivo simple de defender los mejores intereses de sus clientes y maximizar sus ganancias. Este es el caso de los abogados corporativos Luis Fortuño, Pedro Pierluisi, Michael Pierluisi, Sila Mari González y Kenneth McClintock quienes trabajan en las firmas corporativas más poderosas en Puerto Rico y representan a las mismas empresas multinacionales que cabildean en contra de la estadidad como Pfizer, Medtronics, Microsoft, Monsanto y muchas más.

Te preguntarás, ¿cómo es posible que líderes del PNP como Fortuño, prediquen la estadidad desde una tarima en Puerto Rico, y a la misma vez, estén en la cama con los mismos grandes intereses que perpetúan la colonia? La respuesta es simple... Para ellos, la acumulación de riquezas es su prioridad, incluso si el medio para obtener esa riqueza es mediante la propagación de una mentira masiva como la “estadidad”. Como exestadista, les voy a explicar el modus operandi del PNP que raramente se menciona porque no les conviene a muchos.

El primer paso del PNP siempre es resaltar las deficiencias del sistema colonial en nuestra isla como lo son la desigualdad política y la falta de equidad en programas federales para así crear agitación en las masas. Esto no es malo, ya que es totalmente necesario motivar a un pueblo oprimido a exigir sus derechos. El problema surge cuando utilizas los sentimientos, la buena fe, y el coraje del pueblo humilde de Puerto Rico para tu beneficio económico o profesional. Esencialmente, el PNP utiliza el discurso estadista desde tarimas por toda la isla para aglutinar favor electoral y asegurar victorias en las elecciones. Lo que sucede inmediatamente luego de salir electos es lo que la abrumadora mayoría del pueblo no sabe o no quiere aceptar.

Hay tres preguntas que todo votante debe hacerse para analizar a un partido o candidato. Estas son:


  • ¿Cuáles son sus propuestas e ideas?
  • ¿Qué tan fuerte es su credibilidad?
  • ¿Quiénes son sus DONANTE$$$? (Esta pregunta casi nadie la hace en Puerto Rico).

Si miramos a los donantes principales del PNP y el PPD, descubrimos que son casi todos los mismos. Empresas multinacionales multimillonarias en los Estados Unidos, como Microsoft (donante principal del partido demócrata en EEUU) y Pfizer (donante principal del partido republicano en EEUU), le donan a ambos partidos a cambio de que los oficiales electos en Puerto Rico y en Washington DC defiendan sus intereses en la isla. ¿Qué intereses tienen estas empresas en Puerto Rico? Sencillo, si eres dueño de una megaempresa multinacional en los Estados Unidos, pagarías alrededor de 35% - 40% en impuestos corporativos al gobierno federal. Es decir, si generas un millón de dólares en ganancias, tendrías que pagarle alrededor de $400,000 en impuestos al gobierno federal. Sin embargo, si decides establecer tu empresa en Puerto Rico, ¡solo pagarías 4% en impuestos corporativos! ¡Así que en vez de pagar $400,000 en impuestos al gobierno federal, tu empresa solo tendría que pagar $40,000 pesitos bajo la colonia!

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¿Tremendo guiso verdad? A través del sistema colonial en Puerto Rico, empresas estadounidenses han podido burlar las leyes contributivas en los Estados Unidos y ahorrarse miles de millones de dólares que terminan en los bolsillos de los altos ejecutivos empresariales, sus cabilderos y sus abogados corporativos. ¿Y saben que? Aunque esta práctica es claramente inmoral, es totalmente legal ya que cuando el Congreso creó el sistema colonial y el ELA (sí, fueron los Estados Unidos los que crearon el ELA, no Luis Muñoz Marín y el PPD, como nos enseñan desde chiquitos para ponernos a pelear entre nosotros), se aseguraron de insertar esta provisión contributiva o ‘loophole’ como dirían en el continente para permitir esta barbaridad. Para taparlo aún más usan el discurso requetequemado sobre cómo estas exenciones contributivas corporativas “estimularán la economía y crearán empleos”. Embuste. Hoy Puerto Rico está quebrado y el desempleo más alto que nunca.

El próximo paso de estas empresas multimillonarias, luego de establecer operaciones en Puerto Rico, es irse de compra de políticos en la isla para identificar quien podría ser su mejor marioneta para lograr control del gobierno local y asegurar que el porcentaje de impuestos corporativos en la isla se mantenga en 4% o incluso bajarla aún más (como hizo Fortuño cuando la redujo a 1% durante su cuatrienio). Así que estas empresas les donan cientos de miles de dólares directamente a las campañas políticas del PNP y el PPD, y si no lo hacen directamente, mandan a sus abogados corporativos en la Milla de Oro en Hato Rey para hacer las donaciones (tú sabes, para que no sea tan obvio). Esto resulta en el control total de las campañas políticas en Puerto Rico por parte de estas empresas americanas. En arroz y habichuelas, los políticos en la isla son ‘puppets’ o marionetas de estas grandes empresas porque sus campañas son financiadas por intereses corporativos y empresariales. Estas empresas multinacionales se le convierten y son los dueños de los candidatos de ambos partidos mayoritarios en la isla Ricardo Rosselló y David Bernier quienes tienen que hacer y decir todo lo que estas empresas les dicen porque de lo contrario, le retiran las donaciones así quebrándoles las campañas para pagar anuncios en TV , guaguas de sonido, jingles, página de internet, anuncios de radio etc. o peor aun se buscan otro candidato y le dan todo el dinero del mundo para que este derrote al político “malagradecido”.

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Mi gente, el PNP y el PPD son controlados por los grandes intereses que no les importa el bienestar del pueblo. Solo les importa la acumulación de riqueza y las ganancias económicas como es la norma en el sector privado. ¿Por qué creen que el plebiscito del 2012 fue ignorado por los Estados Unidos? Si Puerto Rico es estado, el porcentaje de impuesto corporativo para las empresas estadounidenses subiría de 4% a 40% automáticamente, y eso no le conviene a Wall Street y las grandes empresas en los Estados Unidos, las cuales perderían MUCHO billete que hoy se ahorran en la colonia. Esas mismas empresas le donaron millones de dólares a las campañas de los miembros del congreso luego de la victoria de la estadidad en el 2012 para que estos dijeran: “Los resultados no fueron claros. Hay que hacer otro plebiscito”. Claro, había que matar la noción de que ganó la estadidad inmediatamente para evitar un escandalo internacional y se destapara el esquema colonial de Wall Street y sus abogados corporativos y cabilderos en Puerto Rico.

Hoy Pedro Pierluisi, Luis Fortuño, Michael Pierluisi, Sila Mari Calderón y familiares y amistades de Ricardo Rosselló son cabilderos y abogados corporativos de los grandes poderes detrás de la colonia y nos han cogido de ‘pensuacos’ o tontos por décadas. La próxima vez que estés en un mitin del PNP o PPD piensa en esta verdad que he compartido hoy mediante esta columna y tira esa banderita del PNP y el PPD al suelo y date a RESPETAR como puertorriqueño. Te están mintiendo. Tú no les importas a ellos, ya que su única prioridad son sus dueños corporativos y los bolsillos de ellos y sus familiares.

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Es hora de acabar con el ultraje continuo de corporaciones estadounidenses en Puerto Rico y llegó el momento resolutivo de la patria para exigir nuestro derecho inalienable a la independencia como país soberano.

El futuro esta en nuestras manos boricua... ¿Seguimos en cuatro o nos damos a respetar?

La decisión es tuya este próximo 8 de noviembre. Vota con el corazón. Vota por Puerto Rico.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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