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Rehén británico pide clemencia en Irak

Rehén británico pide clemencia en Irak

Un video grabado por el grupo de Abu Musab al Zarqaui muestra a una persona, que dice ser el rehén británico Kenneth Bigley, suplicando por su vida.

En las imágenes, todavía sin autentificar, aparece la cara borrosa de una persona que dice ser Kenneth Bigley de Liverpool, sentado delante de una bandera donde se lee Tawhid wal Jihad (Unidad y Guerra Santa), el nombre del grupo islamista que reivindicó el secuestro de dos estadounidenses y un británico en Bagdad la semana pasada.

"Quizá esta sea la última vez que pueda hablar con usted", dice el hombre con una voz entrecortada por los sollozos, en el video difundido en la página de internet del grupo.

"Necesito que me ayude (señor Blair), tenga piedad como usted siempre dijo tenerla (...) no quiero morir (...) por favor, por favor libere a las mujeres detenidas en la prisión iraquí", agregó el rehén antes de empezar a sollozar.

"Unos niños iraquíes no tienen madre, es injusto", añadió.

Por su parte en Londres, la cancillería británica dijo que verificaría la información disponible sobre la difusión del presunto video.

"Estamos al tanto de estas informaciones. Las estamos examinando con urgencia. Estamos en contacto con la familia", dijo una portavoz de la cancillería precisando que el Ministerio de Asuntos Exteriores británico estaba revisando el sitio de internet.

"Nuestra posición es conocida: nosotros no negociamos con los terroristas", agregó la vocera diplomática.

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"Como el ministro de Relaciones Exteriores (Jack Straw) lo dijo antes, continuamos haciendo todo lo posible para resolver esta situación, pero al mismo tiempo, las personas comprenden cuando la situación es difícil", agregó la portavoz.

El hombre que aparece en el video, que parece ser Bigley, lleva una túnica naranja, el mismo color que llevaban los otros rehenes ejecutados por los grupos extremistas de Irak.

El rehén también pide al pueblo británico que le ayude y que convenza al gobierno para que retire sus tropas de Irak "para permitir a los iraquíes que dirijan su propio país y rijan su propio destino".

La Casa Blanca por su parte, condenó el miércoles el asesinato del rehén estadounidense Jack Hensley en Irak, pero advirtió que esos actos "bárbaros" no harán desviar a Washington de sus fines en Irak.

"Nuestros pensamientos y oraciones están dedicados a la familia Hensley. Su fuerza durante estos tiempos difíciles es increíble", destacó el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, al margen de un mitin electoral del presidente estadounidense en Pensilvania.

"Los terroristas quieren quebrantarnos, pero no lo lograrán. Esto muestra la verdadera naturaleza bárbara de los enemigos a los que nos enfrentamos en Irak (...). Pero serán derrotados, no triunfarán", afirmó.

La embajada estadounidense anunció el miércoles de noche que las autoridades iraquíes le entregaron un cuerpo del segundo rehén norteamericano, Jack Hensley, cuya decapitación fue anunciada el martes por el grupo de Abu Mussab al-Zarqaui, vinculado con Al Qaeda.

El mismo grupo había anunciado el lunes la decapitación de otro estadounidense, Eugene Armstrong.

"Los terroristas como Zarqaui no tienen ningún respeto por la vida de inocentes. Jack Hensley estaba en Irak para ayudar a la población de ese país", agregó McClellan.

"Su muerte fue una "profanación"

Por otro lado, los familiares de Hensley calificaron el miércoles su asesinato como una "profanación".

"La noticia estará en el tapete durante uno o dos días, pero el dolor será sufrido durante generaciones en mi familia", dijo el hermano del rehén asesinado, Ty Hensley, a la cadena de noticias CNN.

Hensley describió a su hermano mayor, quien iba a cumplir 49 años este miércoles, como un "hombre inocente extraordinario" que había ido a Irak "como última alternativa" para mantener a su familia.

Su esposa Pati, alarmada por los problemas de seguridad en Irak, le había pedido recientemente que regresara, pero no tuvo esa suerte, dijo Ty Hensley.

"Estaba intentando quedarse durante un año para tener mayores beneficios financieros", explicó. "Supongo que sentía que él no recibiría ese trato".

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Jack Hensley trabajaba como coordinador de proyecto para una empresa de ingeniería civil en Irak.

En Bagdad, un asesor del primer ministro iraquí interino Ayad Alaui se retractó el miércoles de un anuncio de que el gobierno estaba a punto de excarcelar a una científica iraquí, cuya libertad fue exigida esta semana por los secuestradores de tres rehenes occidentales.

Qassim Dawoud, asesor de seguridad de Alaui, dijo que la prisionera, doctora Rihab Taha, y dos ex funcionarias iraquíes que estaban en la lista de los más buscados del gobierno de Saddam Hussein serían dejadas en libertad en algún momento, pero no dijo cuándo.

Los Estados Unidos dijeron que no serían excarceladas de inmediato.

"Hasta ahora continúan vigentes las medidas de seguridad", dijo Dawoud en rueda de prensa. "Digo que (las prisioneras) no serán dejadas en libertad hoy, ni mañana ni pasado mañana, sino después de que sean sometidas a un reconocimiento médico y a medidas de seguridad. La investigación ha terminado, pero todavía continuamos con las medidas de seguridad".

El gobierno de Estados Unidos sólo reconoce tener dos prisioneras iraquíes, y su embajada anunció que no serían liberadas de inmediato. Las dos científicas, ex integrantes del régimen de Hussein, "están bajo nuestra custodia, tanto física como legalmente", informó un portavoz de la sede diplomática.

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"El estatus legal de ellas, al igual que el de muchos otros detenidos, está siendo evaluado constantemente", añadió.

Horas antes, las autoridades iraquíes habían prometido liberar a una de dos prominentes prisioneras, pero negaron que la decisión estuviese ligada a las demandas de insurgentes que presuntamente mataron a dos rehenes estadounidenses y amenazan con matar a un británico a no ser que sean excarceladas todas las iraquíes.

Después, las autoridades dijeron que fue encontrado un cadáver y su cabeza decapitada en una bolsa de plástico negro al oeste de Bagdad, que podría ser el del segundo rehén estadounidense, Jack Hensley.

El anuncio fue formulado mientras la aviación y los tanques estadounidenses atacaron posiciones insurgentes en el barrio capitalino de Ciudad Sadr, matando a 10 personas e hiriendo a 92. Y por lo menos seis personas fueron muertas al estallar un vehículo manejado por un atacante suicida en un distrito comercial del oeste de Bagdad.

El portavoz del Ministerio de Justicia Noori Abdul-Rahim Ibrahim había anunciado previamente que Irak y los funcionarios de la coalición habían decidido liberar bajo fianza a Rihab Rashid Taha, conocida como "la doctora germen" por haber colaborado en la producción de esporas de ántrax durante el régimen de Hussein.

Ibrahim dijo que las autoridades consideran además excarcelar a Huda Salih Mahdi Ammash, una científica conocida como "la señora ántrax", ex militante del Partido Baath y la otra única iraquí detenida por los estadounidenses.

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El lunes, fue colocado en una página de la internet la decapitación del Armstrong.

El martes por la noche, una página islámica de la internet advirtió que el británico Kenneth Bigley, de 62 años, será el próximo a no ser que sean liberadas todas las iraquíes.

Hensley, Armstrong y Bigley fueron secuestrados el jueves pasado en la casa que los tres compartían en un suburbio de Bagdad.

El cadáver de Armstrong fue descubierto el lunes.

El miércoles fue encontrado otro cadáver decapitado en un barrio de Bagdad, dijo el coronel Adnan Abdul-Rahman, del Ministerio del Interior. La embajada estadounidense confirmó posteriormente que sus funcionarios se hicieron cargo de los restos.

Por otra parte, un atacante suicida detonó el miércoles su vehículo cargado de explosivos frente a un comercio de un suburbio capitalino donde los aspirantes a ingresar en la Guardia Nacional completaban sus solicitudes. La explosión mató por lo menos a seis personas e hirió a 54, según las autoridades.

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