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Irak: Mueren 14 soldados y un periodista

Irak: Mueren 14 soldados y un periodista

Un vehículo militar pisó una bomba dejando sin vida a 14 soldados de Estados Unidos en Irak. También, un periodista fue secuestrado y asesinado.

Por otro lado, Steven Vincent, un periodista estadounidense independiente, fue secuestrado el martes y asesinado por desconocidos en la ciudad de Basora. Mientras, en un atentado al oeste de Bagdad, y ocho policías y soldados iraquíes perecieron en varios ataques al norte de la capital iraquí.

La explosión cerca de la frontera siria se produjo dos días después de que siete infantes murieron en la misma zona durante combates con fuerzas insurgentes.

"Catorce marines y un intérprete civil murieron en combate temprano en la mañana (del miércoles) cuando su vehículo anfibio de asalto fue atacado con un artefacto explosivo", indicó el comunicado, sin precisar la nacionalidad de la víctima civil.

Al menos 1,820 integrantes del ejército estadounidense han muerto desde que se inició la guerra en Irak en marzo del 2003, según un conteo efectuado por The Associated Press. Informes de prensa aseguran que al menos 43 soldados estadounidenses han muerto en los últimos 10 días en Irak.

Los militares muertos el miércoles estaban asignados al Equipo de Combate del Regimiento 2, Segunda División de Marina, de la II Fuerza Expedicionaria de Marina (en el frente), indicó el Ejército. Un soldado también resultó herido en el ataque.

El incidente ocurrió justo frente a Haditha, ubicada a 225 kilómetros al noroeste de Bagdad. No se difundieron los nombres de los muertos.

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Asimismo, Vicent, un periodista que trabajaba por su cuenta, fue hallado muerto en la ciudad de Basora, en el sur del país, informó la Embajada de Estados Unidos en Irak.

Vincent, de 50 años, recibió múltiples disparos después de que él y su traductora iraquí fueran secuestrados a punta de pistola horas antes, indicó la policía. Se informó que Vincent, un escritor que vivía en Nueva York, había estado en Basora durante varios meses trabajando en un libro sobre la historia de la ciudad.

Era autor de "In the Red Zone: A Journey into the Soul of Iraq" ("En la zona roja: un viaje al alma de Irak"), un libro publicado hace poco que ofrecía un recuento de la vida en el país después de la caída de Saddam Hussein, en abril de 2003.

Vincent fue secuestrado el martes por la noche junto con su traductora Nour Weidi a punta de pistola, indicaron fuentes policiales. Ella quedó gravemente herida. Fueron interceptados por cinco pistoleros a bordo de una patrulla de la policía cuando salían de una casa de cambio, informó el teniente coronel de policía Karim al-Zaidi.

En una columna editorial publicada el 31 de julio en el diario The New York Times, Vincent escribió que la policía de Basora estaba fuertemente infiltrada por miembros de grupos políticos chiítas, incluyendo los que son leales al clérigo radical Muqtada al-Sadr.

Vincent citó a un policía iraquí no identificado, el cual dijo que algunos agentes eran responsables de muchos de los asesinatos de ex integrantes del Partido Baath que han ocurrido en Basora.

El secuestro y asesinato de Vincent, de 50 años, es el primer caso de un periodista estadounidense en Irak desde la invasión del país en marzo de 2003.

Según la organización Reporteros sin Fronteras, 64 periodistas han muerto en Irak desde que comenzó el conflicto, en marzo de 2003.

Su cadáver fue hallado posteriormente al lado de la carretera al sur de Basora. Recibió un balazo en la cabeza y muchos en el cuerpo, dijo Al-Zaidi.

La embajada de Estados Unidos en Bagdad confirmó la muerte de Vincent y afirmó que se hará todo lo necesario "para descubrir a los responsables de este crimen odioso".

El periodista, que escribía artículos para el New York Times y el Christian Science Monitor, tenía la costumbre de llevar una camiseta negra con la foto del imam Hussein, nieto del imam Alí y figura del chiísmo, y de ponerse al cuello un rosario, signo distintivo de los chiítas, según habitantes de Basora que lo conocían.

Los fallecimientos ocurren después de la muerte de ocho soldados de la infantería de Marina en combate hace dos días en el inestable Valle del Eufrates del oeste de Irak, donde las fuerzas estadounidenses intentan bloquear una importante ruta de infiltración de combatientes extranjeros.

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El grupo Ansar Al-Sunna, vinculado a Al Qaeda, se reivindicó en internet dicho ataque.

Uno de los infantes de marina murió en un atentado suicida con un vehículo en Hit, a 136 kilómetros al noroeste de Bagdad, y los otros seis fallecieron el lunes en Haditha mientras luchaban contra insurgentes.

La violencia golpeó también en Bagdad, donde la caída de un obús dejó un muerto, y un policía fue asesinado. Además, la explosión de un coche bomba mató a cinco soldados e hirió a seis a las 4 p.m. locales (12:00 GMT) en Ishaki, 100 km al norte de Bagdad.

Un sexto soldado murió y otro resultó herido cuando un desconocido que conducía un tractor hizo estallar una carga explosiva al paso de una patrulla mixta de militares iraquíes y estadounidenses en Balad (70 km al norte de Bagdad) a las 3 p.m. locales (11:00 GMT).

También en el norte de Irak, dos policías fueron asesinados por desconocidos en Samarra el miércoles por la tarde, acribillados a balazos cuando circulaban uniformados en un vehículo civil.

En el plano político interno, el Comité de redacción de la Constitución continuaba sus trabajos contra reloj para terminar antes del 15 de agosto y este miércoles examinaba el tema de los derechos fundamentales y la ciudadanía.

La organización "Ansar Al Sunna", vinculada a la red terrorista Al Qaeda, anunció el miércoles, la captura, el pasado lunes, de un infante de marina estadounidense en las inmediaciones de Hadiza, en el oeste de Irak.

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Según la organización, que publicó un comunicado en internet cuya autenticidad no puede ser verificada, el soldado estadounidense "resultó herido" durante una emboscada, tras lo que fue capturado por los milicianos.

La organización terrorista aseguró, además, que en breve publicará fotografías del uniformado.

Por su parte, el Pentágono informó que no tiene indicios de que algún militar estadounidense se encuentre desaparecido después de los combates en el oeste de Irak, contradiciendo así la versión de los insurgentes de que mantienen cautivo a un militar.

"No tengo indicios de que haya algún desaparecido entre el personal", afirmó Bryan Whitman, un portavoz del Pentágono.

Ansar al-Sunna, un grupo rebelde vinculado a Al Qaeda, reivindica en un comunicado la muerte de ocho marines y la captura de un noveno en el oeste de Irak. Señala que el noveno fue capturado tras haber sido herido en una emboscada cerca del pueblo de Haditha.

El Ejército estadounidense dijo que siete marines murieron el lunes en una emboscada cerca de Haditha, a unos 260 kilómetros al oeste de la capital.

Según la nota, cinco soldados que realizaban una patrulla a pie por Hadiza murieron por disparos de armas automáticas de la insurgencia y el cadáver del sexto, del mismo grupo que los atacados, apareció a varios kilómetros del lugar del enfrentamiento.

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No había información sobre la séptima baja militar en el lugar. El Ejército estadounidense, hasta el momento, no ha confirmado la captura de ninguno de sus uniformados.

Soldados de Estados Unidos practicaron por iniciativa propia abusos "brutales" a prisioneros y en interrogatorios a sospechosos de terrorismo en Irak, Afganistán y Guantánamo, indicó el miércoles el diario The Washington Post.

En un artículo que hace referencia a documentos del Pentágono, entrevistas con funcionarios no identificados y "ex agentes y actuales agentes de los servicios de inteligencia", el Post detalló torturas al margen del famoso caso de la prisión de Abu Ghraib, en las afueras de Bagdad.

El Post prestó atención particular al caso del general iraquí Abed Hamed Mowhoush, quien murió en noviembre de 2003, sofocado dentro de un saco de dormir en el que le habían metido y atado varios soldados estadounidenses en el desierto del oeste de Irak.

El artículo también señaló las actividades de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y de paramilitares iraquíes que colaboraban con los militares de Estados Unidos.

Los estadounidenses sospechaban que el general Mowhoush era responsable de una serie de ataques de insurgentes en el área de Qaim.

Mowhoush, según el diario, ya había sido torturado por interrogadores estadounidenses y paramilitares iraquíes, cuando "a un soldado se le ocurrió la idea del saco de dormir, acordándose de cuando él era chico y su hermano lo asustaba metiéndolo en uno de esos sacos".

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Dos soldados del Regimiento 3 de Caballería Blindada, con sede en Fort Carson (Colorado), han sido acusados por la muerte de Mowhoush.

"Las circunstancias que llevaron a la muerte de Mowhoush son un ejemplo vivo de cómo la presión de obtener información útil en la lucha contra el terrorismo y la guerra en Irak llevó a los interrogadores militares estadounidenses a improvisar y desarrollar medidas abusivas", añadió el diario.

Estos abusos "no ocurrieron solo en Abu Ghraib, sino también en centros de detención en otras partes de Irak, en Afganistán, y en (el campo de prisioneros en la base estadounidense de) Guantánamo (Cuba)", según el Post.

Los servicios italianos de Inteligencia advirtieron el miércoles del peligro de que antiguos combatientes islámicos de Irak se desplacen a Europa para preparar atentados, y señalaron que tras los ataques de Londres el nivel de alarma en Italia es alto.

En su informe semestral, enviado hoy al Parlamento italiano, los servicios secretos (el civil SISMI y el militar SISDE) admiten que los ataques del 7 de julio en Londres constituyen "una nueva prueba de que existen proyectos para golpear al 'enemigo europeo'".

De esos atentados se desprende "un significativo nivel de alarma también en nuestro país, que se deduce además de escritos y señales de corte estratégico que desde hace tiempo incluyen Italia entre los objetivos de la ofensiva yihadista", indica el informe.

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La Inteligencia revela que en los últimos meses se ha incrementado la vigilancia "para intentar detectar a tiempo cualquier señal de desplazamiento a Europa de combatientes islámicos provenientes de Irak".

También se muestra preocupada por el fenómeno del "voluntariado" islamista, que puede provocar que los "veteranos" de Irak trasladen al exterior "el fanatismo y las tácticas" utilizados en el conflicto del país árabe.

Los servicios secretos reconocen asimismo que se han detectado flujos de dinero procedentes de Italia destinados a "organizaciones de cobertura que forman extremistas de Oriente Medio y a una red, en los países árabes, sospechosa de financiar el terrorismo internacional".

Por otra parte, precisan que en los seis primeros meses de este año han sido arrestados un total 24 integristas islámicos en Italia, mientras el control sobre sujetos y fenómenos integristas ha sido "constante".

En lo referido a prevención, entre el 2004 y febrero de 2005 las acciones extraordinarias de control se han traducido en la expulsión de 288 extranjeros en situación clandestina, puntualiza el informe.

El documento habla también de terrorismo interno e identifica a la Federación Anárquica Informal (FAI), que integra a cinco grupos de orientación anarquista, como "el componente subversivo actualmente más peligroso".

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