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Manifestantes exigen la aparición de los 43 estudiantes desaparecidos el 26 de septiembre en Iguala, México.

Las dudas que hacen crecer la desconfianza en la versión oficial sobre caso Ayotzinapa

Las dudas que hacen crecer la desconfianza en la versión oficial sobre caso Ayotzinapa

Las dudas en el país no son nuevas si se trata de ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas.

Manifestantes exigen la aparición de los 43 estudiantes desaparecidos el...
Manifestantes exigen la aparición de los 43 estudiantes desaparecidos el 26 de septiembre en Iguala, México.

La desconfianza de los mexicanos en sus autoridades no es un tema nuevo, especialmente si se habla de temas de tortura, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas.

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Y las autoridades se lo han ganado. “No confiamos porque nunca han llevado a juicio ningún caso, por lo menos de la época reciente”. Eso fue lo que dijo José Antonio Guevara Bermúdez a la web BBC Mundo. Él es director independiente de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos (CMDPDH).

La declaración de Guevara de que “la prolongada ausencia de voluntad política de toda la historia reciente de México nos ha llevado al momento en que estamos hoy” contrasta con las afirmaciones del presidente Enrique Peña Nieto: “con firme determinación, el gobierno de la República mantendrá los esfuerzos para el total esclarecimiento de los hechos. No basta con la captura de los autores intelectuales. Detendremos a todos los que participaron en estos crímenes abominables”, enfatizó sobre el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala.

Esos 43 jóvenes son alumnos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, y su paradero fue desconocido después del ataque de la policía municipal de Iguala y de un comando armado la noche del 26 de septiembre.

BBC Mundo recuerda que, pasados unos días, las autoridades de la sureña entidad de Guerrero hallaron 28 cadáveres en cinco fosas clandestinas, que se presumió que pertenecían a los jóvenes normalistas.

Los familiares de las víctimas exigieron que fuera el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) quien se encargara de identificar los restos, pues dijeron que no confiarían en un dictamen hecho por especialistas nacionales. Mantienen esa posición pese a que algunos detenidos hayan confesado su participación en el homicidio de los jóvenes.

Hay 4 nuevas fosas clandestinas cerca de Iguala, donde se busca a 43 estudiantes Univision

Viejos conocidos

No es una novedad que se haya tenido que recurrir a extranjeros para ganar credibilidad. El EAAF colaboró por ejemplo en la identificación de restos de mujeres asesinadas en la norteña Ciudad Juárez, en Chihuahua, así como en el análisis de los cuerpos que se encontraron en fosas clandestinas en San Fernando, en Tamaulipas.

Recientemente, este equipo forense identificó los cuerpos extraídos de fosas en Tlalmanalco, del céntrico Estado de México, como correspondientes a los 13 jóvenes secuestrados en un bar de la capital del país.

El común denominador: la desconfianza de las familias en las autoridades mexicanas. En el mismo sentido "de acuerdo a la BBC Mundo"se encuentra la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que ha intervenido en varios asuntos relacionados con la violencia en el país debido a que la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía) no ofreció resultados, de acuerdo a las organizaciones que requirieron ayuda internacional.

Imágenes desde el corazón de Tlalmanalco

Las organizaciones civiles ven en la fiscalía mexicana poca experiencia para la investigación, pero sobre todo y más alarmante, notan falta de voluntad para investigar.

“Si es que no pueden, que se retiren. No pedimos otra cosa que nuestros 43 alumnos. Desgraciadamente ya nos los mataron muchas veces y esperamos en Dios que estén vivos”, fue el clamor del padre de uno de los desaparecidos.

Para Amnistía Internacional (AI), la investigación oficial a este respecto es “caótica y hostil”.

“Es obligación de las autoridades llevar ante la justicia a todos aquellos que trabajan a nivel estatal y federal y que son cómplices de estas graves violaciones a los derechos humanos”, advirtió Érika Guevara Rosas, directora para las Américas de AI.

Una explicación más profusa

La explicación oficial dada a conocer el viernes por el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, ha mostrado con el paso de las horas la necesidad de una explicación más profusa para que el país, y sobre todo los familiares de los desaparecidos, puedan procesar con todas las certezas, la masacre anunciada.

Patricio Reyes Landa, Jonathan Osorio Gómez y Agustín García Reyes, tres presuntos miembros del cártel narcotraficante Guerreros Unidos, “confesaron haber recibido y ejecutado al grupo de personas” que les entregaron los policías municipales de Iguala y Cocula. Y en esas confesiones se basa la principal hipótesis del gobierno mexicano.

La web del periódico español El País destaca que, tras la versión revelada de manera oficial el viernes, y ante la presencia de medios de comunicación nacionales y extranjeros, los familiares se preguntan cómo fue que tres personas son suficientes para ser los verdugos de 43 jóvenes, los guardianes del macabro fuego que consumió sus cuerpos durante 15 horas, y finalmente, si fueron capaces de limpiar toda la escena de las evidencias, triturando los fragmentos que el fuego dejó y arrojando todo al río San Juan.

“No podemos aceptar una verdad sin pruebas científicas y sin evidencias”, sostiene Francisco de la Cruz, quien ha asumido la función de vocero de los familiares. Se refiere al hecho de que los restos no han sido identificados, luego de ser quemados en una hoguera hasta las cenizas, colocados en bolsas y arrojados al cauce de un río.

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El País añade que para los peritos forenses, los restos hallados presentan “un alto nivel de degradación”, lo que hará muy difícil el trabado de extracción de ADN para llevar a cabo la identificación de las víctimas.

No obstante, el fiscal informó que las muestras serán enviadas a la Universidad de Innsbruck, en Austria, donde se les efectuarán estudios mitocondriales. Se trata de exámenes utilizados por antropólogos y arqueólogos, dado que se realizan en cadáveres con avanzado estado de descomposición.

El medio explica que una célula tiene un centenar de mitocondrias y en cada una de éstas coexisten al menos mil copias de ADN mitocondrial, lo que hace que su recuperación sea más eficiente que cuando se habla de ADN nuclear.

Walther Parson será el doctor que encabece los análisis, de los que “no se puede especificar una fecha definida para la entrega de resultados”, advirtió Murillo. De antemano los padres de los 43 alumnos desaparecidos señalaron que no van a admitir conclusiones que no hayan sido avaladas por el grupo de peritos argentinos.

Ejecutados y calcinados; ese habría sido el destino de los 43 estudiantes desaparecidos Univision

Todavía en libertad

Hasta el momento 74 personas han sido detenidas por su presunta implicación en este caso, con grados de participación distintos: desde José Luis Abarca y María de los Ángeles Pineda, considerados como los autores intelectuales de los hechos, hasta Sidronio Casarrubias, capo de Guerreros Unidos.

Falta “cumplimentar” 10 órdenes de aprehensión, dijo el fiscal. Sobre ellas se han puesto las esperanzas de algunos familiares. “Hay varias personas que tienen que ser detenidas. Varias declaraciones que podrían cambiar el curso de las líneas de investigación”, cita El País a Vidulfo Rosales, abogado de los padres de los estudiantes.

La expectativa se centra básicamente en dos detenciones: la de Felipe Flores Velázquez y la de Gildardo López Astudillo.

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Flores Velázquez es exdirector de Seguridad Pública de Iguala, quen debió haber recibido la orden del exalcalde para detener a los jóvenes, y podría ser quien dio la instrucción de que los muchachos fueran entregados a los narcotraficantes.

Por su parte, López Astudillo "alias El Gil"es lugarteniente de los Guerreros Unidos. Él envió un mensaje de texto a Casarrubias donde le avisaba de los desmanes del 26 de septiembre, y acusó a los estudiantes de ser integrantes de Los Rojos, una banda criminal rival. De ese modo, Casarrubias habría avalado “las acciones para defender su territorio”, aunque el propio Murillo enfatizó en la rueda de prensa del viernes que no hay ninguna prueba que vincule a los desaparecidos con banda criminal alguna.

El medio de los familiares

Pero la brutal confesión de los tres sicarios ha descolocado a los padres, que no logran esconder su dolor.

"Nos dieron una noticia muy desagradable, francamente. Nos dolió mucho lo que oímos, que nuestros hijos estaban deshechos, que los quemaron, que al final de cuentas los tiraron. Pero nosotros no nada más queremos palabras, queremos pruebas", expresó el sábado a la AFP la madre de Martín, uno de los jóvenes desaparecidos, a la salida de una reunión con otros familiares.

Los padres han exigido que se busque con vida a los estudiantes. Pero la posibilidad de que estén muertos parece cada vez más creíble.

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"Duele, duele imaginarte eso que te están diciendo sea una realidad. Una dice, de verdad, ¿cómo murió mi hijo? ¿qué le hicieron? ¡qué feo! Y duele, pero al final de cuentas sabemos que así nos los han traído, nos los han dado por muertos" desde el inicio de las investigaciones, lamentó la madre del joven Antonio mientras cuidaba a su bebé recién nacido junto a su marido.

"Tenemos mucho temor, miedo de que eso sea cierto pero por el momento no vamos a aceptar eso sino que esperaremos el resultado final de nuestro equipo argentino" de forenses independientes, dijo Melitón Ortega, tío de uno de los desaparecidos.

Enojados con la "poca seriedad y compromiso" que demuestra el presidente Enrique Peña Nieto saliendo de viaje de negocios a China y Australia, los familiares prometen estar "al frente" de cualquier movilización para elevar una vez más la voz y clamar que sus "exigencias no ha sido cumplidas por el gobierno federal".

Felipe De la Cruz: mi hijo dice estar muerto desde la desaparición de sus compañeros Univision

Violencia en las calles

Un grupo de estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, acompañados por jóvenes de otras escuelas, llegó el sábado en varios autobuses al Palacio de Gobierno, ubicado en Chilpancingo, la capital del estado, y comenzaron a lanzar piedras y cócteles molotov, informó por su parte la agencia Efe.

Además, incendiaron varios vehículos que se encontraban aparcados dentro de los edificios, así como un coche de patrulla policial y varias camionetas que estaban en su poder desde hace varios días.

Posteriormente, y sin que hubiera intervención policial, los estudiantes abandonaron el lugar.

En Ciudad de México, una veintena de personas trató de derribar la puerta principal del Palacio Nacional la noche del sábado durante una de las tensas protestas tras el anuncio del gobierno.

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Miles de capitalinos se congregaron para demostrar la indignación de México por este crimen brutal que ha colocado a Enrique Peña Nieto en la peor crisis política desde que asumió la presidencia en 2012.

También pintaron con aerosol en la puerta "Vivos los queremos", en referencia a los estudiantes desaparecidos el 26 de septiembre en ataques de la policía de la ciudad de Iguala (Guerrero, sur). Otros manifestantes reprocharon el ataque al palacio.

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