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Rechazan recurso de amparo a Pinochet

Rechazan recurso de amparo a Pinochet

La Corte de Apelaciones rechazó un recurso de amparo en favor del general Augusto Pinochet, tras una sucesión de recusaciones.

La sexta sala del tribunal de alzada resolvió que el amparo no es la vía para impugnar el proceso y detención de Pinochet, que pasará su segundo fin de semana con arresto domiciliario en su residencia de La Dehesa, un elegante barrio capitalino.

Pinochet, de 90 años, fue encausado y detenido en su casa hace ocho días por su responsabilidad en el secuestro de seis de 119 opositores en 1975, según decidió el juez Víctor Montiglio.

"He renunciado a alegar porque no me presto para manipular la composición de la sala", declaró el abogado Pablo Rodríguez.

De los dos jueces y el abogado integrante de la sexta sala, Rodríguez recusó a este último, quien fue reemplazado por el juez Cornelio Villarroel, el que a su vez, fue rechazado por los querellantes, y finalmente sustituido por un nuevo abogado integrante, lo que irritó al defensor de Pinochet, que abandonó los tribunales.

"Esto constituye una irregularidad extremadamente grave y yo no me presto para la manipulación de la Sala y para que hagan lo que se les dé la gana con la Corte de Apelaciones", afirmó Rodríguez.

Anticipó que se quejará ante la Corte Suprema para que aplique sanciones a los integrantes de la sala que aceptaron las recusaciones.

El presidente de la Corte de Apelaciones, Juan Escobar, negó cualquier manipulación y explicó la situación diciendo que el tribunal acordó el 2002 que un abogado integrante recusado debe ser reemplazado por un colega y no por un juez.

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El abogado querellante Boris Paredes declaró que "esta situación es muy propia de los delincuentes, de victimizarse a través de su defensa. El (Pinochet) quiere aparecer como una víctima del Poder Judicial".

Tras la ausencia del defensor, los querellantes alegaron que Pinochet debe seguir detenido y encausado por seis de las 119 víctimas de la llamada Operación Colombo, desplegada para ocultar los secuestros.

En tanto, Rodríguez, jefe del equipo jurídico que defiende a Pinochet cuestionó al abogado Nelson Pozo, uno de los integrantes de la Sexta Sala de la Corte (encargada de examinar el amparo) junto con los jueces Haroldo Brito y Lamberto Cisternas.

"Si nosotros recusamos a un abogado integrante, lo hicimos porque ellos en gran medida dependen del Gobierno", dijo Rodríguez, al objetar la presencia de Pozo en la sala de la Corte.

El defensor de Pinochet se retiró visiblemente molesto del edificio de las Cortes, donde la audiencia del tribunal de apelaciones se inició con dos horas de retraso, cerca del mediodía.

Mientras que el presidente de la Corte de Apelaciones rechazó en forma categórica que hubiera manipulación y reafirmó la independencia con que actúan los jueces.

"Nadie se va a prestar ni menos el presidente de la Corte de Apelaciones para que se manipule la sala, en lo absoluto. Lo desmiento categóricamente", dijo Escobar, que también se mostró molesto por el incidente.

"Cualquiera que sea la composición de las salas, las partes litigantes tienen que confiar en las salas", agregó el magistrado.

Pinochet permanece bajo arresto domiciliario desde el pasado 23 de noviembre, por su responsabilidad en esas desapariciones y un juicio paralelo por fraude tributario y otros delitos vinculados con las cuentas secretas que mantuvo en bancos de Estados Unidos y otros países.

El ex dictador, fue inculpado en los crímenes de la "Operación Colombo" por el juez Víctor Montiglio, después de someterlo a un careo o interrogatorio conjunto con el general retirado Manuel Contreras, fundador de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional), la policía secreta acusada de la mayoría de los 3 mil muertos y desaparecidos que dejó el régimen militar.

Montiglio actúa con el respaldo de la Corte Suprema, que el pasado 14 de septiembre privó de su fuero al ex dictador para que entregue los antecedentes de esa operación que ejecutaron los agentes de la DINA.

Versiones oficiales que difundió la prensa controlada por los militares, en julio de 1975, informaron que los cadáveres de 119 miembros del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y otras organizaciones clandestinas habían aparecido en Argentina y Brasil, como consecuencia de disputas internas.

La policía secreta de Pinochet atribuyó -mediante la publicación por una sola vez de medios de prensa en Argentina y Brasil-, la desaparición de los disidentes a enfrentamientos a causa de purgas al interior del Movimiento de Izquierda Revolucionaria.

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Pinochet también está procesado por cuatro delitos de corrupción que habría cometido mientras ocultó en bancos extranjeros una fortuna de 26 millones de dólares.

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