La
superficie de la Luna contiene grandes reservas de
helio-3, un
isótopo clave para generar energía limpia mediante la
fusión nuclear. El doctor José Eduardo Méndez explica que
dominar esta tecnología permitiría replicar el proceso de las estrellas para beneficio de la
Tierra. A diferencia de nuestro planeta,
el satélite carece de atmósfera, lo que facilita la acumulación de este recurso que promete revolucionar el desarrollo tecnológico y el
sustento de futuras colonias espaciales.