Angela Lipps estaba cuidando a los hijos de su vecino cuando la policía llegó para arrestarla. Lo que siguió fueron meses de encarcelamiento, una extradición a otro estado y acusaciones por varios robos bancarios que, según ella, nunca cometió.
Una supuesta coincidencia de reconocimiento facial con IA llevó a prisión por seis meses a una mujer inocente
Una herramienta de reconocimiento facial con IA la señaló como posible sospechosa; ahora cuestiona cómo la tecnología fue utilizada para llevarla a prisión y demanda por 10 millones de dólares.
Ahora, la abuela de 50 años demanda a la ciudad de Fargo, Dakota del Norte, y a un detective de su Departamento de Policía por 10 millones de dólares, al alegar que una investigación se apoyó de manera indebida en una supuesta coincidencia obtenida mediante tecnología de reconocimiento facial con inteligencia artificial.
Lipps sostiene que esa identificación fue utilizada como una pista sin que los agentes realizaran las comprobaciones necesarias antes de solicitar una orden para detenerla.
La demanda, presentada ante una corte federal, busca responsabilizar a las autoridades por lo que Lipps describe como un arresto injusto y por las consecuencias que, según el documento, tuvo durante y después de su encarcelamiento.
Una foto en redes sociales la convirtió en sospechosa
El caso comenzó con una investigación sobre una serie de robos bancarios ocurridos en el área de Fargo.
Según la demanda, una investigadora del Departamento de Policía de West Fargo utilizó un software de reconocimiento facial con inteligencia artificial que señaló una fotografía de Lipps publicada en redes sociales como una posible coincidencia.
La imagen de referencia procedía de una identificación falsa utilizada por una sospechosa que aparecía en videos de vigilancia relacionados con los robos, según la querella.
Lipps asegura que nunca había estado en Dakota del Norte antes de su arresto y que existían diferencias visibles entre ella y la mujer captada en las imágenes de vigilancia.
La demanda menciona diferencias en la complexión, los rasgos faciales y los tatuajes.
Además, aclara que el detective de Fargo Lucas Heck, quien aparece como demandado, no fue acusado de haber utilizado personalmente el software de reconocimiento facial.
La policía solicitó una orden de arrestoLa demanda sostiene que, después de que Lipps apareciera como una posible pista, Heck no realizó una investigación suficientemente exhaustiva para confirmar que ella fuera la persona que aparecía en las imágenes.
Según la querella, tampoco existía causa probable suficiente para solicitar su arresto.
Lipps fue detenida en julio de 2025, mientras cuidaba a los hijos de su vecino en Tennessee.
Posteriormente permaneció encarcelada durante varios meses en ese estado antes de ser trasladada a Dakota del Norte para enfrentar varios cargos relacionados con robos bancarios.
Una vez en Dakota del Norte, un juez estableció una fianza de 100,000 dólares cantidad que, según la demanda, Lipps no podía pagar.
Los registros bancarios terminaron contradiciendo la acusaciónLa situación cambió cuando Lipps y su abogado presentaron registros bancarios que, según la demanda, demostraban que ella se encontraba en Tennessee cuando ocurrieron los robos.
Los cargos terminaron siendo retirados y Lipps recuperó su libertad en Nochebuena.
Pero, de acuerdo con la demanda, para entonces ya había pasado meses separada de sus hijos, nietos y demás familiares.
La querella afirma que durante su encarcelamiento vivió condiciones que describe como traumáticas y que incluso tuvo problemas para recibir medicamentos y su dentadura postiza.
"Lidió con el miedo de no saber cuándo sería liberada ni si terminaría siendo condenada y encarcelada injustamente durante años", alegaba la demanda.
El documento también señala que perdió momentos importantes con su familia.
"Se perdió cumpleaños familiares. Pasó su propio cumpleaños encarcelada, separada de su familia. Se perdió festividades con sus seres queridos, incluidas Acción de Gracias y Navidad".
Al salir, dice que ya había perdido su casa y su automóvil
La demanda sostiene que las consecuencias para Lipps no terminaron cuando recuperó la libertad.
Según el documento, al regresar a Tennessee descubrió que había perdido su vivienda, su automóvil y otras pertenencias personales durante los meses que permaneció detenida.
La querella también afirma que desde entonces vive con temor de volver a ser detenida.
"Desde el incidente, vive con el temor de ser secuestrada nuevamente y con la certeza de que, a pesar de ser inocente, no está a salvo".
La demanda cuestiona cómo se utilizó la inteligencia artificial
El caso pone el foco en uno de los debates que ha acompañado la expansión de las herramientas de reconocimiento facial: qué ocurre cuando una coincidencia tecnológica se convierte en el punto de partida para una investigación criminal sin una verificación suficiente.
La demanda sostiene que el Departamento de Policía de Fargo sabía que una utilización sin supervisión adecuada de estas herramientas podía llevar a la detención de personas inocentes.
"Sabían que la tecnología de reconocimiento facial por IA no debía utilizarse como única base para extraditar y acusar a una persona. Sin embargo, ignoraron esas cuestiones y no tuvieron en cuenta el daño que esto causaría a personas inocentes como Lipps", alegó la demanda.
La querella también acusa al departamento de no haber capacitado adecuadamente a sus agentes sobre el uso de esta tecnología.
"El FPD era consciente de que la falta de supervisión sobre un agente que utilizara el reconocimiento facial en una investigación podía derivar en la detención y el procesamiento indebidos de una persona. A pesar de conocer este riesgo, el FPD se negó a supervisar el uso de dicha tecnología por parte de sus agentes en investigaciones penales".
La demanda busca $10 millones de dólares en compensación por las consecuencias que Lipps atribuye a su arresto y procesamiento.
El caso también pretende poner sobre la mesa la responsabilidad de las autoridades cuando herramientas de inteligencia artificial son utilizadas durante investigaciones criminales.
Por ahora, las acusaciones contenidas en la demanda deberán ser examinadas dentro del proceso judicial. La presentación de la querella no significa que las alegaciones contra los demandados hayan sido determinadas como ciertas por un tribunal.